Actualmente, Google está en proceso de actualización de la API que utilizan las extensiones de su navegador Chrome. Cuando se anunció el cambio por primera vez, la mayoría de los usuarios hizo caso omiso a las complejidades técnicas de la actualización. Sin embargo, los desarrolladores de extensiones posteriormente advirtieron que una de las modificaciones propuestas impediría el correcto funcionamiento de muchos bloqueadores de anuncios.

Evidentemente, esta posibilidad desató la polémica, y las afirmaciones de Chrome para justificar la posible eliminación de los bloqueadores resultaron ser falsas, según un estudio llevado a cabo por el equipo de investigadores de bloqueador de anuncios Ghostery.

La investigación, publicada en el blog Who Tracks Me, demuestra que el impacto en el rendimiento del navegador es de menos de algunos milisegundos cuando los bloqueadores de anuncios realizan una solicitud a la red. A pesar de que Google no ha cancelado totalmente sus planes, ha demostrado su intención de revisar la propuesta en medio de amenazas legales y protestas de los desarrolladores.

El inicio de la controversia

En octubre de 2018, Chrome anunció un estándar para la creación de extensiones web, cuyo  nombre es Manifest V3. Este documento incluye reglas para la API que debería ser utilizada para crear extensiones, incluidas aquellas que interceptan y trabajan con solicitudes de red. En este sentido, en vez de usar la API de WebRequest, se pidió a los desarrolladores que usaran una nueva API que limitaba la cantidad de solicitudes de red a las que tiene acceso una extensión.

Por esta razón, los usuarios y desarrolladores han acusado a Google de limitar los bloqueadores de anuncios de terceros para priorizar las acciones de su propio bloqueador de anuncios incorporado en Chrome.

Por su parte, los desarrolladores de Chrome han argumentado que el hecho de no contar con un número definido de solicitudes de red para cada extensión tiende a perjudicar el rendimiento. Pero en el estudio publicado hoy, Ghostery se opone a estas declaraciones, asegurando que su investigación está basada en la propuesta de Manifest V3 que dice que las extensiones pueden ejecutar JavaScript de manera arbitraria, lo que le da la posibilidad a los bloqueadores de anuncios acceder a todas las solicitudes de red.

La respuesta de Google

El estudio enfatiza que los bloqueadores de anuncios son altamente eficientes y no existe una evidencia clara de que la velocidad de navegación y el rendimiento del navegador disminuyan mientras están activos.

Horas más tarde, los ingenieros de Google dijeron que revisarían la propuesta de Manifest V3. Devlin Cronin, un ingeniero de la compañía, afirmó que la API Web Request no se eliminaría por completo de la propuesta de actualización.

Además, Cronin destacó la importancia de las extensiones para que los usuarios personalicen su navegador web y, por ello, dijo que la intención de la compañía es mantener el ecosistema de extensiones en pro de la comodidad de los usuarios.