Por curioso que pueda parecer, la noción de que la Tierra es redonda tiene unos pocos milenios. Al respecto, por mucho tiempo se consideró que nuestro planeta era plano. Incluso, en pleno siglo XXI, aún hay personas que defienden fervientemente la idea de que la Tierra es plana.

Lógicamente, esta idea errónea ha sido contradicha innumerables veces por la ciencia. Sin embargo, tal como veremos a continuación, no se requieren costosos instrumentos científicos para darse cuenta de que la Tierra es redonda.

Teniendo esto en cuenta, te presentamos 10 evidencias irrefutables que demuestran que, efectivamente, nuestro planeta es redondo o, específicamente, tiene una forma esférica.

La curvatura del planeta forma una sombra en la Luna durante los eclipses

Durante los eclipses, se puede ver que la sombra que forma el planeta es curva.

Desde hace unos siglos atrás, los científicos han encontrado pruebas respecto a la forma esférica de nuestro planeta al observar la Luna. Por ejemplo, Aristóteles, uno de los pioneros respecto a la forma esférica de Luna, se dio cuenta de que, durante los eclipses lunares, es posible observar la forma redondeada de nuestro planeta.

Esto se debe a que cuando la órbita de nuestro planeta se ubica entre el Sol y la Luna, se aprecia una sombra que da pistas respecto a la superficie esférica del planeta Tierra. Aún más, este efecto puede observarse en todos y cada uno de los eclipses lunares que ocurren.

El cielo es distinto en diferentes partes del planeta

No hay que ser un observador muy ávido para darse cuenta que las estrellas y constelaciones que podemos ver en el cielo nocturno difieren dependiendo del lugar en el que nos encontremos en el planeta. En este sentido, no observamos las estrellas y constelaciones de la misma forma cuando estamos en el hemisferio sur, en comparación a las personas del hemisferio norte.

Uno de los primeros en darse cuenta de esto fue Aristóteles, quien propuso que las diferencias observadas en torno a las constelaciones a medida que nos alejamos del ecuador representan una evidencia de que la Tierra es redonda.

Específicamente, en la medida en la que nos alejamos más del ecuador, podemos ver las constelaciones conocidas más lejos hacia el horizonte. Incluso, estas pueden ser reemplazadas por estrellas distintas dependiendo de la ubicación en el planeta. Esto no ocurriría si el planeta fuese plano, tal como se empeñan en defender algunos.

Los barcos emergen del horizonte, en lugar de simplemente materializarse

Si la Tierra fuese plana, los barcos simplemente aparecerían en el horizonte.

Estando en una costa, al mirar el horizonte, podemos ver que los barcos que se aproximan a la orilla pareciesen emerger de debajo del mar. Obviamente, esto no se debe a que realmente las embarcaciones se sumerjan y vuelvan a subir a la superficie cuando se acercan a la orilla.

Más bien, este efecto ocurre debido a la forma esférica de nuestro planeta. En este caso, si la Tierra fuese plana, los barcos aparecieran simplemente en el horizonte, en lugar de dar la impresión de emerger del fondo del mar.

En este sentido, los barcos van emergiendo desde el horizonte debido a la curvatura del planeta; de otra forma, las embarcaciones simplemente se materializarían ante nuestros ojos.

Las sombras cambian a medida que transcurre el tiempo

Un experimento sencillo para demostrar la forma esférica de nuestro planeta implica clavar un palo en el suelo y observar la sombra que se produce. Así, a medida que pasa el tiempo, la sombra se va moviendo. No por nada este era el mecanismo detrás de los antiguos relojes de sombra. Igualmente, si clavamos distintos palos en diferentes ubicaciones, podemos observar que la sombra resultante es distinta.

Si el planeta fuese plano, dos palos clavados en diferentes ubicaciones producirían la misma sombra y esta permanecería igual, independientemente del paso del tiempo. Sin embargo, esto no ocurre, puesto que la Tierra es redonda.

A sabiendas de esto, Eratóstenes pudo calcular la circunferencia de la Tierra con bastante precisión.

Mejor visión a grandes alturas

En terrenos altos, gozamos de una perspectiva más amplia de la superficie del planeta.

Para nadie es un secreto que, si deseamos ver algo alejado en el horizonte, la mejor solución implica subirse a una superficie alta. En este sentido, a medida que nos subimos a superficies más altas, disfrutamos de un mayor rango de visión hacia el horizonte.

Más allá de los obstáculos que pudiesen entorpecer nuestra visión desde el suelo, esto solo es posible debido a la curvatura de la Tierra. En este caso, si el planeta fuese realmente plano, disfrutaríamos del mismo rango de visión en independencia de la altura a la que nos encontráramos.

Basta montarse en un avión para estar seguros de la forma esférica de la Tierra

Todo el que ha viajado en avión al menos una vez en la vida, ha estado expuesto a dos pruebas inequívocas de que el planeta es redondo y no plano, como plantean algunos. Primero, los aviones tienen la capacidad de volar formando una línea relativamente recta en torno al planeta, sin caerse por ningún borde.

En este sentido, los aviones son capaces de rodear el planeta, sin detenerse. Asimismo, al tomar un vuelo transatlántico, cualquier persona que se asome por una ventanilla, puede observar la curvatura del planeta en el horizonte. Está de más decir que, si el planeta fuese plano, no sería posible observar ningún tipo de curvatura.

Todos los planetas son esféricos

Si todos los planetas son esféricos, la Tierra no tiene por qué ser distinta.

Por varias razones, la Tierra difiere de otros planetas. No obstante, hay ciertas características compartidas entre todos los cuerpos planetarios. Al respecto, es lógico pensar que, si todos los planetas muestran cualidades semejantes, la Tierra no tiene por qué diferir sustancialmente de estos.

Una de estas propiedades compartidas es la forma de los planetas. En este sentido, si todas las observaciones de otros planetas demuestran que tienen forma esférica, a menos que se tengan evidencias realmente creíbles de que nuestro planeta no es igual en este aspecto, no hay razones para pensar lo contrario.

De hecho, hasta ahora no se ha observado ningún planeta plano. Por tanto, más allá de creer que la Tierra es redonda, resulta inadmisible pensar lo contrario.

La gravedad sería distinta si la Tierra fuese plana

La fuerza de gravedad entre dos objetos depende de la masa de estos y de la distancia que les separa. Así, la gravedad depende del centro de masa de los objetos. En el caso de los objetos esféricos, teniendo en cuenta que su forma es consistente, independientemente del lugar en el que se encuentren, tienen la misma cantidad de masa en todas direcciones.

A modo de ilustración, imaginemos a una hormiga caminando sobre una canica. Desde la perspectiva de la hormiga, el único indicador de movimiento seria el hecho de que sus pies se están moviendo, pues la forma de la superficie no cambia en ningún momento.

Específicamente, la masa está en el centro de la canica, por lo que la fuerza de gravedad será la misma en independencia del lugar en el que se encuentre la hormiga respecto a la esfera.

Por su parte, en los objetos planos, la fuerza de gravedad se ubica en un punto céntrico. Esto significa que la gravedad tirara cualquier cosa en la superficie hacia este punto céntrico. Por tanto, en lugar de atraer hacia abajo, como ocurre en la Tierra, la fuerza será hacia el centro.

De esta manera, en cualquier lugar del planeta, al soltar un objeto, este cae hacia abajo, no hacia los lados como ocurriría si el planeta fuese plano.

Zonas horarias

Si el planeta fuese plano, no hubiesen distintas zonas horarias.

La hora en Nueva York es distinta a la hora en Beijing. Específicamente, mientras en Nueva York son las 12 del mediodía, al mismo tiempo, en Beijing, son las 12 de la madrugada. Así, dependiendo del lugar en el que nos encontremos, la hora es distinta. Mientras el sol se asoma por una parte del planeta, por el otro se esconde y empieza la noche.

Esto solo es posible en atención a la forma esférica del planeta y a su forma de girar en torno a su propio eje. En este caso, las diferentes zonas horarias representan una prueba irrefutable de que nuestro planeta tiene forma esférica.

Años de investigación espacial han demostrado la redondez del planeta

Finalmente, las imágenes obtenidas desde los satélites espaciales, deberían ser una prueba suficiente para acallar las voces de todos aquellos que alegan que la Tierra es plana.

Durante los últimos 60 años de exploración espacial se han lanzado satélites, sondas y hasta personas al espacio, lo que ha permitido recabar una gran cantidad de información sobre el espacio y sobre nuestro planeta.

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En todas estas imágenes es posible apreciar la forma esférica de la Tierra. De hecho, la curvatura de la Tierra es visible en casi todas las fotos capturadas por los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Así que, en futuras oportunidades, si alguien intenta convencerte de que el planeta es plano, bastará una búsqueda sencilla en google para demostrar su error.

Aunque también seria valido poner sobre la mesa todas las evidencias que te hemos mostrado. Al fin y al cabo, no hace falta más que ver un barco acercándose al horizonte o clavar un palo en el suelo y ver cómo cambia la sombra.

Referencia: Do they really think the earth is flat?. BBC

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