El hipocampo es esencial para el aprendizaje espacial y la memoria, y se piensa que proporciona un mapa cognitivo de las experiencias de los animales. Dado que uno de los usos más obvios de este mapa mental es ayudar a encontrar comida, es sorprendente lo poco que se sabe acerca de cómo el hipocampo procesa el sabor, la propiedad sensorial más importante de los alimentos.

Con el propósito de profundizar en este sentido, un equipo de científicos de la Universidad Brandeis en Estados Unidos, realizó un estudio en ratas que reveló cómo un subconjunto de neuronas en el hipocampo responde al lugar y al gusto. La investigación muestra cómo los animales pueden recordar y encontrar el camino a lugares donde previamente encontraron alimento.

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Para el estudio, los investigadores implantaron electrodos en el hipocampo, un área del cerebro que está muy involucrado tanto en la formación de la memoria como en el mapeo.

Una vez los investigadores implantaron los electrodos, permitieron que las ratas deambularan alrededor de un recinto, lo que permitió identificar las “células de lugar” que se activaron solo cuando la rata vagaba en una ubicación determinada.

Los autores del estudio concluyen que esta podría ser la forma en que los animales usan las experiencias pasadas para localizar fuentes de alimentos.

Al mismo tiempo, los investigadores entregaban ocasionalmente uno de los cuatro sabores que utilizaron en el experimento (dulce, salado, amargo y simple), a través de un tubo implantado directamente en las lenguas de las ratas.

Los registros de las neuronas del hipocampo individuales revelaron que aproximadamente el 20 por ciento de estas células, respondían a la palatabilidad de los estímulos del gusto. De estas, las células de lugar respondieron al gusto solo en el lugar donde se entregó el sabor.

Algunas de las células de lugar también respondieron a uno o más sabores, pero solo cuando la rata estaba en el lugar correcto dentro de su recinto. Los investigadores encontraron que cuando la rata se alejaba del lugar preferido de una célula de lugar, esa célula ya no respondía al sabor.

Neuronas que discriminan entre gustos

Estos resultados sugieren que el hipocampo superpone los mapas mentales existentes con información sobre la recompensa y el peligro derivado de los alimentos que se encuentran en lugares específicos.

El hipocampo es esencial para el aprendizaje espacial y la memoria, y se piensa que proporciona un mapa cognitivo de las experiencias de los animales.

Al respecto, la investigadora Linnea E. Herzog, académica en el Departamento de Psicología de la Universidad de Brandeis y coautora del estudio, comentó:

“Encontrar alimentos es esencial para la supervivencia de los animales, y el gusto y la memoria de contexto suelen estar vinculados. Con nuestro estudio identificamos un subconjunto de neuronas del hipocampo que discriminan entre gustos en función de la palatabilidad”.

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Los investigadores explican, desde una perspectiva evolutiva, que las respuestas al gusto del hipocampo surgieron más tarde que en otras partes del sistema gustativo, lo que sugiere que el hipocampo no influye en las decisiones de sabor, sino que, más bien, asocia el valor hedónico de los gustos consumidos dentro de un contexto particular.

En última instancia, concluyen los autores del estudio, esta podría ser la forma en que los animales usan las experiencias pasadas para localizar fuentes de alimentos.

Referencia: Interaction of taste and place coding in the hippocampus. Journal of Neuroscience, 2019. http://doi.org/10.1523/jneurosci.2478-18.2019

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