Desde que se iniciase el estudio de la personalidad, diversas investigaciones han demostrado cómo esta cualidad influye sobre el comportamiento, las emociones y un sinnúmero de factores que nos distinguen del resto de los individuos.

Ahora, luego de llevar a cabo un estudio con ratas, un equipo de investigadores sugiere que ciertos rasgos de personalidad se asocian a una mayor intensidad en lo que al dolor crónico respecta.

Asimismo, otros rasgos, como la sociabilidad, parecen estar asociados a una menor intensidad del dolor. Estos resultados ayudarían a comprender algunos mecanismos detrás del dolor crónico y su relación con las características de cada paciente.

Dolor crónico

El dolor crónico se corresponde con un problema clínico de considerable gravedad que representa una enorme carga tanto a nivel individual, como económico y social. Este trastorno suele aparecer como consecuencia de lesiones traumáticas o degenerativas en los nervios, sin estímulos previos evidentes.

En estos casos, el dolor puede llegar a ser tan severo que se traduce en la incapacidad de las personas de llevar una vida normal. Lo que es aún peor, es que los tratamientos existentes no son totalmente efectivos.

En este sentido, dada la gran variedad respecto a las manifestaciones del dolor crónico entre los miles de pacientes que lo padecen, ha sido complicado desarrollar pautas terapéuticas generales que funcionen en todas las personas. No obstante, las causas de esta variabilidad siguen siendo desconocidas.

A fin de analizar este fenómeno, un equipo de investigadores se propuso estudiar la relación entre algunos rasgos de personalidad, como la sociabilidad, la tendencia a la depresión y la ansiedad, sobre la intensidad del dolor crónico.

Dolor crónico y personalidad

Tras llevar a cabo un análisis genético en un grupo de ratones, se encontró que altos niveles de expresión de los genes Il6 y Pdyn en la amígdala, se relacionan con una mayor sensibilidad al dolor y, al mismo tiempo, con determinados rasgos de la personalidad.

Estos genes se encargan de codificar un par de proteínas, llamadas interleuquina-6 y prodinofina, asociadas a procesos inflamatorios y de sensibilización hacia el dolor. Al respecto, diversas investigaciones han relacionada la sobreexpresión de estas proteínas en la medula espinal con el dolor crónico.

Ahora, se sugiere que la expresión excesiva de estos genes en la amígdala cerebral luego de alguna lesión nerviosa se relaciona a ciertos rasgos de la personalidad. Por ejemplo, la tendencia hacia la ansiedad se asocia con una mayor expresión de Il6 y Pdyn en la amígdala. Asimismo, la sociabilidad como rasgo de personalidad se relaciona a una menor expresión de Pdyn.

Sobre la base de esto, los investigadores infieren que la influencia de la personalidad sobre la intensidad del dolor crónico se debe, al menos en parte, a la modulación de la expresión genética en la amígdala cerebral.

La tendencia hacia la ansiedad y la depresión podría aumentar la sensibilidad hacia el dolor

La intensidad del dolor puede ser tal, que termina siendo incapacitante.

En resumen, tras llevar a cabo un análisis genético, los investigadores descubrieron que ciertos rasgos de personalidad influyen sobre la expresión genética de un par de genes asociados a la inflamación y al dolor crónico.

En particular, rasgos de personalidad como la tendencia hacia la depresión y la ansiedad aumentan la expresión de estos genes en la amígdala cerebral, lo que se traduce en una mayor sensibilidad hacia el dolor. Por su parte, cualidades como la sociabilidad, se relacionan a una menor expresión de estos genes y, por tanto, una menor sensibilidad hacia el dolor.

Finalmente, los investigadores sugieren que estos hallazgos podrían explicar la variabilidad de las manifestaciones del dolor crónico en función de los rasgos de personalidad. A futuro, esto podría significar el desarrollo de terapias personalizadas asociadas a un mayor índice de eficacia para tratar el dolor crónico.

Referencia: Influence of behavioral traits in the inter-individual variability of nociceptive, emotional and cognitive manifestations of neuropathic pain, (2019). https://doi.org/10.1016/j.neuropharm.2019.01.012