En noviembre pasado, un equipo de investigadores anunció el descubrimiento de un vasto cráter de impacto de 31 kilómetros de ancho, debajo de las capas de hielo del noroeste de Groenlandia. Ahora, los científicos pueden haber descubierto otro cráter a poco más de 183 kilómetros de distancia.

Si bien la estructura recién encontrada aún no se ha confirmado como un cráter de impacto, los investigadores dicen que su forma y sus propiedades geofísicas indican que probablemente sea una de ellas.

Buscaron y encontraron

El potencial cráter recién identificado está enterrado bajo una capa de hielo que se estima de unos 2 kilómetros de espesor. Tiene una estructura circular y mide alrededor de 45 kilómetros de ancho, un poco más grande que su vecino descubierto a finales del año pasado: el cráter Hiawatha.

Aunque aún no se ha confirmado, los datos geológicos indican que se trata de un cráter producto del impacto de un meteorito.

Si los científicos pueden confirmar que el cráter fue creado por el impacto de un meteorito, se convertiría en apenas el segundo encontrado debajo de las capas de hielo de Groenlandia o de la Antártida, y vendría a ocupar el puesto número 22 en la lista de los mayores cráteres de impacto del planeta.

Anteriormente, la mayoría de los científicos pensaban que cualquier evidencia de cráteres de impacto pasados ​​en Groenlandia habría sido completamente destruida por la erosión de la fuerza del hielo. Sin embargo, animados por el anterior descubrimiento, los investigadores continuaron la búsqueda.

Para ello, examinaron los mapas topográficos que representan el terreno debajo de las vastas capas de hielo de la isla, así como imágenes satelitales de la superficie del hielo, descubriendo un patrón circular a unos 183 kilómetros al sureste del cráter Hiawatha.

En una inspección más cercana de las imágenes de radar sin procesar, el equipo notó varias características que indicaban la presencia de un cráter, como una depresión plana en forma de cuenco en la roca madre rodeado por un borde elevado y picos ubicados en el centro, que se forman cuando el piso del cráter se equilibra (rebota hacia arriba).

Una inusual pareja

El glaciólogo Joseph A. MacGregor, investigador afiliado al Laboratorio de Ciencias Criosféricas del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y coautor del hallazgo, explicó:

“La única otra estructura circular que podría aproximarse a este tamaño sería una caldera volcánica colapsada. Pero las áreas de actividad volcánica conocidas en Groenlandia están a varios cientos de kilómetros de distancia. Además, un volcán debería tener una clara anomalía magnética positiva, y eso no es algo que vemos en absoluto”.

El posible cráter de impacto se encuentra ubicado muy inusualmente cerca del cráter Hiawatha, descubierto recientemente.

El cráter se ha erosionado significativamente con el tiempo, lo que ha llevado al equipo a estimar que se creó en algún momento entre 100 mil y 100 millones de años. Eso sugiere que probablemente no se formó al mismo tiempo que el cráter Hiawatha, que es más joven.

Este sería el tercer par de cráteres que se sientan uno cerca del otro descubierto en la Tierra. Al respecto, los investigadores indican que han examinado el planeta de muchas maneras diferentes, desde la tierra, el aire y el espacio, por lo que les resulta emocionante que hallazgos como estos aún sean posibles.

Referencia: A Possible Second Large Subglacial Impact Crater in Northwest Greenland. Geophysical Research Letters, 2019. https://doi.org/10.1029/2018GL078126