Desde la década de 1830, los investigadores han sabido acerca de los llamados arcos reflejos generados por la médula espinal, el principio que hace que las piernas pateen en respuesta a ese pequeño golpe en la rodilla.

Hasta ahora se ha pensado que esa es toda la participación que tiene la médula espinal en el control motor, pero los resultados de una reciente investigación revelan que la médula espinal es más que solo una línea para los mensajes del cerebro, que tiene la capacidad de reaccionar, mover los músculos de los brazos y desempeñar movimientos mucho más complejos.

Evaluando la reacción

Imagina que estás sosteniendo una taza de café caliente y que inesperadamente recibes un empujón en el codo. En el instante en que te golpean, el brazo compensa el golpe imprevisto, manteniendo la mano firme y evitando derramar el contenido de la taza.

El estudio demuestra que la médula espinal es responsable de respuesta motoras más complejas de lo asumido hasta ahora.

En este ejemplo, explican los investigadores, el mensaje del empujón no llega hasta el cerebro, y no es el cerebro el que le indica al codo que mantenga firme la mano para sostener la taza. La rápida decisión compensatoria se realiza en la médula espinal.

Para llegar a sus conclusiones, los autores del estudio evaluaron la reacción de las extremidades en 92 participantes sin discapacidades cognitivas o motoras.

Los investigadores hicieron que los participantes descansaran su brazo en un artilugio robótico especialmente diseñado para medir el movimiento, que además de estar provisto de motores para empujar las articulaciones.

Una vez se les solicitó a los participantes que mantuvieran la mano firme en una posición, estacionada en un solo lugar, activaron los motores que repentinamente producían empujones en el brazo.

Los investigadores midieron qué tan rápido reaccionaron los músculos del brazo en respuesta a los “golpes” generados por el mecanismo.

La respuesta proviene de los circuitos vertebrales

Al medir la latencia, o “retraso”, en la respuesta al estímulo, los investigadores pudieron determinar si la respuesta era responsabilidad del cerebro o de la médula espinal.

Los investigadores Jeffrey Weiler (izquierda) y Andrew Pruszynski (derecha) muestran el robot que usaron para probar la velocidad de reacción de las extremidades en el estudio.

El doctor Jeffrey Weiler, investigador afiliado al Instituto Cerebro y Mente de la Universidad Western de Ontario y coautor del estudio, se refirió a los resultados y manifestó:

 “Descubrimos que estas respuestas suceden tan rápidamente que el único lugar desde el que se podrían generar es en los propios circuitos vertebrales. Lo que vemos es que estos circuitos vertebrales no se preocupan realmente por lo que está sucediendo en las articulaciones individuales, les importa dónde está la mano y generan una respuesta que intenta volver a poner la mano en su lugar”.

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Estos resultados demuestran que la médula espinal humana es más “inteligente” de lo asumido hasta ahora, y que es responsable de una serie de respuestas motoras hasta ahora poco exploradas.

Si bien queda mucho por investigar, los autores del estudio señalan que los hallazgos, así como los futuros trabajos que de ellos se deriven, podrían tener un impacto significativo en la forma en que los médicos tratan y rehabilitan a los pacientes con lesiones de la médula espinal.

Referencia: Spinal stretch reflexes support efficient hand control. Nature Neuroscience, 2019. https://doi.org/10.1038/s41593-019-0336-0

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