Si hay algo que caracteriza a los usuarios recurrentes de internet, son las opiniones polarizadas. En este sentido, ante cualquier debate, pareciesen haber solo dos posibles opciones: lo amas o lo odias. Ejemplos de ello tenemos muchos, la tipografía Comic Sans, los gatos, películas, artistas, entre otros.

Hoy, a modo de celebración del Día de la Pizza, te traemos la historia de uno de los tipos de pizza que más pasiones despierta entre las personas: la pizza hawaiana.

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Si bien no es raro encontrar apasionados de la pizza, la pizza de piña es el tipo de pizza que despierta las pasiones más intensas entre los comensales que la odian y aquellos que la aman. Veamos su origen.

Esta es la historia de la pizza hawaiana

Sam Panopoulos es el padre de la pizza hawaiana.

Como bien sabemos, la pizza hawaiana es una pizza compuesta por una base de queso fundido y tomate que se aliña con piña y jamón. Sin embargo, no es raro encontrar variantes de esta pizza, en las que se le añade tocino, champiñones, cebollas y hasta cerezas. A pesar de su nombre, como veremos más adelante, la pizza de piña no tiene un origen hawaiano.

Como dato curioso, el origen del nombre de la pizza hawaiana, nada tiene que ver con la famosa isla del Océano Pacífico. En realidad, se llama pizza hawaiana en referencia a la marca de piñas en conserva que se usó originalmente para crear este tipo de pizza.

Un primer antecedente de este tipo de pizza, podemos encontrarlo en un curioso platillo, bastante similar, ideado por un cocinero de televisión alemán, llamado Clemens Wilmenrod. Para 1950, Wilmenrod, creo un plato constituido por una rebanada de pan, bañada en kétchup y acompañada por trozos de piña, además de jamón. Este platillo recibió el nombre de Hawaii-Toast. No obstante, esta no es la historia real del origen de la pizza hawaiana.

En realidad, la pizza hawaiana se inventó hace unos 57 años, de la mano de un hombre llamado Sam Panopoulos. Ese mágico día, hace más de cincuenta años, Panopoulos tomó una decisión que revolucionaria el mundo de la pizza para siempre: tomó una lata de piña y arrojó los trozos de esta fruta sobre una pizza; pero vayamos más atrás en la historia.

Así fue como la piña llegó a la pizza

La pizza hawaiana tiene unos 57 años de antigüedad.

La historia de la pizza de piña comenzó mucho antes del año de 1962, cuando Panopoulos decidió emigrar desde su natal Grecia hasta Canadá en 1954. En medio de su travesía, el cocinero probó por primer bocado de pizza; nada más y nada menos que en la casa natal de la pizza: Nápoles, Italia.

Posteriormente, al llegar Panopoulos a Canadá, abrió un restaurante en Chatham, una ciudad canadiense localizada en las cercanías de Detroit, Michigan. Este restaurante, llamado Satélite, ofrecía menús de comida clásicos en sus inicios, vendiendo hamburguesas, panqueques, entre otros.

En este sentido, el restaurante estaba dedicado a todo menos a la pizza, ya que esta se consideraba como una comida exótica en Canadá, a pesar de su gran popularidad en Detroit. Así, el restaurante Satélite, propiedad de Panopoulos, pasaba sus días ofreciendo comida clásica, hasta que el dueño decidió ponerse creativo.

De esta manera, empezó a agregar especialidades al menú, tales como comida china y pizza. Para esa época, con el regreso de las tropas del Pacífico Sur, luego de servir en la Segunda Guerra Mundial, los soldados trajeron influencias gastronómicas de China a los Estados Unidos, lo que represento una gran inspiración para Panopoulos.

El objetivo de Panopoulos era crear la mezcla perfecta entre sabores dulces y salados, lo que se tradujo en la inclusión de la piña en una pizza.

Amar u odiar la pizza hawaiana

La pizza hawaiana tiene casi la misma cantidad de detractores que fanáticos.

Si bien la pizza hawaiana le gusta a una gran cantidad de personas en la actualidad, en un primer momento, este tipo de pizza no tuvo la mejor receptividad. Sin embargo, esto no duró mucho, pues con el pasar del tiempo, los canadienses terminaron volviéndose locos por la pizza hawaiana.

El secreto estaba, precisamente, en la novedosa mezcla entre lo salado y lo dulce que, para la época, parecía una locura, pues las personas estaban acostumbradas a platos más sencillos.

Más adelante, Panapoulos mejoró aún más la receta al agregar jamón a la mezcla. Así, poco a poco este tipo de pizza empezó a ganar cada vez más fanáticos, conquistando Canadá, Estados Unidos y la mayoría de los países del planeta.

En este sentido, a medida que fueron consolidándose las franquicias de pizza a finales del siglo XX, la pizza hawaiana fue popularizándose hasta convertirse en un elemento esencial del menú de cualquier restaurante de pizzas que se respete. No obstante, así como ganó fanáticos, la pizza hawaiana también ganó una para nada despreciable cantidad de detractores a muerte.

¿Por qué el odio hacia la pizza hawaiana?

El detractor de la pizza hawaiana más representativo es Gudni Thorlacius Johannesson, presidente de Islandia.

A pesar de la gran popularidad que ha ganado la pizza hawaiana con el pasar de los años, no son pocas las personas que sienten un gran desprecio hacia este platillo. De hecho, Thrillist, un famoso sitio web que agrupa medios en línea sobre comida, bebida, viajes y entretenimiento, clasificó la pizza de piña como el peor tipo de pizza que podría existir.

Adicionalmente, son millones los memes en contra de la pizza hawaiana los que podemos encontrar en cualquier sitio de internet. Quizás, el detractor más férreo contra este tipo de pizza es Gudni Thorlacius Johannesson, nada más y nada menos que el presidente de Islandia.

Al respecto, en 2017, Johannesson manifestó, en tono jocoso, que la pizza de piña debería ser prohibida e ilegal, convirtiéndose en la cara de todos aquellos que odian apasionadamente la pizza hawaiana.

La mayoría de los argumentos que cimientan este odio giran en torno al sacrilegio que representa añadir una fruta tropical como la piña a un plato típicamente italiano como lo es la pizza. En este sentido, se alega que añadir piña a la pizza es un sacrilegio hacia el origen italiano del platillo.

Más allá de todo esto, no quedan dudas de que la pizza hawaiana llegó para quedarse. Por tanto, no queda más que celebrar este increíble platillo de orígenes greco-canadienses, inspirado en las cocinas chino-estadounidense, italiana y oceánica.

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