Cuando pensamos en el futuro de la Inteligencia Artificial (IA) dentro del sector armamentista, bien podríamos imaginar un gran despliegue de recursos de alta tecnología para desarrollar máquinas de combate, sin embargo, pocos creerán que quienes están detrás del entrenamiento de estas máquinas son personas comunes y corrientes que no tienen idea de lo que están desarrollando ni para quién trabajan.

Pues bien, eso es precisamente lo que está ocurriendo en Google. Así lo asegura un nuevo informe de The Intercept, donde se revela que el gigante tecnológico contrató a trabajadores externos de la ‘economía gig’ para ayudar a desarrollar su polémico programa de IA ‘Project Maven’.

Lo grave del asunto es que, sin tener conocimiento de ello, los trabajadores han mejorado las capacidades de la IA utilizada en el proyecto. Para hacerse con este personal externo, Google habría recurrido a una compañía de crowdsourcing especializada en aprendizaje automático llamada Figure Eight.

Según Will Pleskow, ejecutivo de cuenta de Figure Eight, los trabajadores no tenían idea de que trabajaban para Google o el ejército de EE.UU. Asimismo, se conoció que la retribución por el trabajo no fue la mejor, ya que cada trabajador ganaba solamente US$ 1 dólar por hora de trabajo.

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Al buscar aliados en el sector de la economía gig, Google obtuvo una forma rápida y económica de llevar a cabo el proyecto. En este sentido, logró entrenar sus algoritmos de IA para distinguir entre objetos circundantes y objetivos humanos.

Como hemos mencionado anteriormente, Project Maven es un proyecto conjunto entre Google y el Departamento de Defensa de EEUU, donde se utiliza IA para analizar imágenes de drones de combate y acelerar la vigilancia militar automatizada. Luego de que los empleados de la compañía protestaron para exigir el cese de este programa, la compañía dijo que no sería renovado Project Maven en 2019.

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