Desarrollar un estilo de vida saludable no es una tarea sencilla, especialmente cuando las personas han mantenido hábitos poco saludables a lo largo de su vida. Sin embargo, dar el primer paso podría representar la puesta en marcha de otros comportamientos que promuevan un mejor estado de salud.

En este caso, un equipo de investigadores sugiere que hacer ejercicio podría ayudar a las personas a mejorar sus hábitos de alimentación. A grandes rasgos, se observó que la actividad física disminuye las ansias por alimentos calóricos y aumenta las probabilidades de mejorar la dieta.

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Hacer ejercicio aumenta las probabilidades de mejorar la dieta

Siguiendo los resultados de un estudio reciente, las personas que hacen ejercicio de forma regular, tienen más probabilidades de adquirir hábitos de alimentación saludables. Para llegar a esta conclusión, los investigadores desarrollaron un experimento en el que participaron 2.680 adultos jóvenes de entre 18 y 35 años.

En un principio, los participantes tenían un estilo de vida sedentario. Sin embargo, por instrucción de los investigadores, iniciaron un entrenamiento de ejercicios aeróbicos de 30 minutos, tres veces a la semana, durante las 15 semanas de duración del experimento. Adicionalmente, se les solicitó a los participantes que no emprendieran cambios sustanciales en su dieta.

En particular, las sesiones de entrenamiento implicaban un aumento de entre el 65 al 85% de la frecuencia cardiaca de los participantes, de acuerdo a la edad y el género de cada uno de ellos. Asimismo, los participantes podrían escoger de entre una variedad de ejercicios, como bicicleta fija, cinta de correr o máquinas elípticas.

De esta forma, luego de implementar una rutina de ejercicios regular por 15 semanas, se observó que los participantes, además de mejorar su condición física, mostraban más probabilidades de incluir alimentos saludables en su dieta como frutas, verduras y carnes magras.

Adicionalmente, los participantes reportaron una menor predilección por alimentos fritos, bebidas carbonatadas, grasas y otras opciones poco saludables.

El ejercicio físico influye sobre los hábitos de alimentación

Hacer ejercicio hace más probable el desarrollo de hábitos de alimentación saludables.

Tal como demuestran los investigadores, hacer ejercicio puede aumentar las probabilidades de que las personas desarrollen hábitos de alimentación saludables. Si bien los investigadores no analizaron los mecanismos biológicos subyacentes al fenómeno, se sugiere que los cambios químicos y hormonales asociados al ejercicio físico podrían tener algo que ver.

En este sentido, investigaciones previas sugieren que el ejercicio moderado cambia los niveles de dopamina, lo que puede disminuir las ansias por consumir alimentos con altos contenidos de grasa.

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Asimismo, se ha observado que el ejercicio regula la secreción de hormonas reguladoras del apetito en el organismo.

Por tanto, teniendo en cuenta que el ejercicio físico puede tener influencia sobre los hábitos de alimentación, los expertos sugieren promover la actividad física a fin de gozar de los beneficios que esta práctica puede generar para la salud.

Referencia: The influence of 15-week exercise training on dietary patterns among young adults, (2019). https://doi.org/10.1038/s41366-018-0299-3

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