El perro es el mejor amigo del hombre, de eso no hay dudas. Durante miles de años, humanos y perros se han acompañado, evolucionando unos con los otros. Sin embargo, esta relación podría ser mucho más estrecha de lo que pensamos.

Al respecto, un estudio reciente sugiere que los perros podrían tener una región especifica en el cerebro encargada de procesar rostros humanos. Esto explicaría por qué estos animales pueden ser capaces de desarrollar conexiones tan estrechas con sus dueños.

Somos capaces de reconocer nuestra cara aunque no nos demos cuenta

Perros y humanos han evolucionado de forma conjunta

Desde hace 40.000 años, la humanidad ha gozado de la compañía del perro.

Sin duda alguna, entre el hombre y el perro existe una conexión especial. El hombre domesticó al perro hace unos 40.000 años, según estimaciones recientes; desde ese momento, la humanidad ha usado los perros para varios fines, que van desde la simple compañía y el acompañamiento emocional hasta labores de rescate, detección de drogas y explosivos, entre otros.

En este sentido, los perros han adquirido la capacidad de entendernos, incluso mejor que nuestros parientes simios más cercanos. De hecho, se ha demostrado que los perros reconocen la cara de los humanos, siendo capaces de entender nuestras expresiones.

Lo que es aún más sorprendente, es que, según diversas investigaciones, los perros pueden comprender nuestras emociones y estados de ánimo.

Sobre la base de esto, resulta lógico pensar que los perros pueden haber desarrollado algún mecanismo neurológico a lo largo de su evolución, relacionado a su relación con los seres humanos.

Para probarlo, un equipo de investigadores diseñó un experimento en el que un grupo de perros fue expuesto a rostros de diversas especies mientras eran sometidos a una resonancia magnética. De esta forma, fue posible observar que, ante las caras humanas, se activa una región cerebral específica que no muestra actividad ante el rostro de otros perros.

Los perros podrían tener una estructura cerebral encargada de procesar rostros humanos

Muchos estudios han demostrado los beneficios de tener un perro como mascota.

En el estudio, los investigadores trabajaron con escaneos cerebrales de una docena de perros que previamente habían sido entrenados para estar tranquilos durante la actividad. De esta forma, mientras estaban dentro de una máquina de resonancia magnética, los perros fueron expuestos a fotografías de rostros de perros y humanos.

Algunos de estos rostros eran familiares para los perros, mientras otros eran novedosos. Adicionalmente, los investigadores incluyeron tres versiones de los rostros humanos; a saber, una con expresión negativa, otra con expresión positiva y otra neutral.

De esta manera, se observó que, ante todas las caras, tanto humanas como caninas, se activaba el lóbulo temporal de los perros. Esta estructura está encargada del reconocimiento facial. Sin embargo, algo que llamó la atención de los investigadores fue que, ante los rostros humanos, la región cerebral que mostraba actividad era distinta a la que se activaba ante otros perros.

Más que culpa, los perros sienten miedo cuando los regañas

Esto sugiere que, en el lóbulo temporal canino, podría haber una estructura específicamente encargada del reconocimiento facial humano. No obstante, aún es pronto para tener certeza respecto a estos hallazgos.

Al respecto, los investigadores sugieren que esta estructura cerebral podría encargarse de procesar caras de cualquier otra especie distinta a los perros. Por tanto, se esperan nuevas investigaciones para confirmar estos resultados.

Referencia: Separate brain areas for processing human and dog faces as revealed by awake fMRI in dogs (Canis familiaris), (2019). https://doi.org/10.3758/s13420-018-0352-z

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