El más reciente informe de Digital 2019 que elaboran Hootsuite y We Are Social establece que pasamos una cantidad impresionante en línea, por lo que podemos concluir que somos en efecto adictos al Internet.

De acuerdo a lo que estipulan en el estudio, las personas gastan –en promedio– 6 horas y 42 minutos conectadas en línea, diariamente. Si bien para algunos no sonará tan grave la cifra, si nos damos la tarea de hacer los cálculos de ese promedio al año, de seguro los impactaríamos.

Sin embargo, no todo es negativo. Para este 2019 se obtuvo una mínima disminución en los resultados del año pasado. Entendiendo que para el 2018 el promedio oscilaba entre las 6 horas y 49 minutos, podemos decir que hemos “mejorado”

Además, de acuerdo con el documento publicado por la plataforma de programación de contenido para redes sociales, Hootsuite, y por la agencia global de marketing y comunicación 2.0, We Are Social, la “pérdida de tiempo” en línea tiene motivos más extensos que solo la primitiva navegación web.

Según lo que indican, la cantidad de tiempo conectados en Internet no se debe a los usuarios reestableciendo sus límites con el servicio, en cambio se debe a que existe toda una nueva generación de usuarios que aún están “resolviendo cosas”.

No obstante, si se evalúa el estudio por el rendimiento según casa país se nota que los usuarios más entusiastas se encuentran ubicados en los países en desarrollo y de ingresos medios.

Digital 2019 Global Overview

Por ejemplo, como se puede notar en la gráfica, los usuarios de Filipinas pasan aproximadamente 10 horas y 02 minutos en línea diariamente, mientras que las personas en Brasil llegan a las 9 horas con 20 minutos.

Si comparamos esos resultados con los japoneses o franceses –03 horas y 45 minutos, y, 4 horas y 38 minutos respectivamente– podemos afirmar que la teoría que plantea el informe no está muy lejos de ser verídica.

Ahora bien, algunos podrían estar pensado ¿y qué hay de malo con la conectividad por horas en internet? A lo que nosotros responderíamos, que no hay nada malo con un aumento positivo en la conectividad, sin embargo, lo que causa impacto es que estos números se acercan cada vez más a un resultado de adicción a la red.