Si prestamos atención al público de un concierto reciente, podemos darnos cuenta de que muchas personas estarán tomando fotos o grabando videos de la experiencia. Así, son muchas las situaciones en las que las personas, ante un evento agradable, deciden tomar un sinnúmero de fotografías, a fin de dejar un recuerdo perdurable de la experiencia.

Sin embargo, esto puede ser contraproducente. En este caso, un estudio sugiere que tomar fotografías, y usar el teléfono celular en general, le resta valor de disfrute a los eventos. Teniendo esto en cuenta, parece que lo mejor es disfrutar al máximo las experiencias, dejando de lado el celular.

Tomar fotos podría restarle valor de disfrute a las experiencias

En la actualidad, es poco frecuente que una persona viva una experiencia increíble sin dejar registro fotográfico de ello. Así, dado el acceso que tenemos a diversos medios digitales, cuando nos embarcamos en alguna aventura, solemos preocuparnos de tomar fotos y dejar un registro perdurable de ello.

No obstante, este comportamiento podría hacer que disfrutemos estas experiencias en menor medida. Para probarlo, un equipo de investigadores llevó a cabo una serie de experimentos. En el primero de ello, se trabajó con 152 estudiantes de entre 17 y 23 años a quienes se les solicitó que observaran un video de 10 minutos.

A un grupo de participantes se les indicó que solo vieran el video. Por su parte, a otro grupo se le solicitó que, además de mirar, tomaran fotos de la experiencia. Posteriormente, se les solicitó a todos los participantes que calificaran qué tanto habían disfrutado la experiencia.

En este caso, los participantes que solo vieron el video reportaron un promedio de 72,6 puntos de disfrute, sobre una escala de 100. Por su parte, aquellos que tomaron fotografías reportaron tan solo 63,8 puntos de disfrute.

Para ir más allá, los investigadores llevaron a cabo un segundo experimento en el que se comparó el efecto de distintas audiencias a las que estarían dirigidas dichas fotografías. Con esto en mente, se trabajó con 162 participantes de entre 18 y 38 años que fueron organizados en tres grupos experimentales.

Al primer grupo de participantes, se les solicitó que solo miraran el video; Por su parte, al segundo grupo, se les pidió que tomaran fotos del video para ellos mismos, mientras que al tercero se les solicitó que capturaran fotografías para compartirlas en las redes sociales. Al hacerlo, se observó que los participantes de este último grupo fueron quienes reportaron los niveles más bajos de disfrute.

En general, el uso del celular limita nuestra capacidad de disfrute

Para disfrutar de las experiencias, lo mejor es dejar de lado el celular.

Tal como lo demostraron los investigadores, tomar fotografías durante eventos agradables puede restarle valor de disfrute a las experiencias. Incluso, este efecto se amplifica cuando estas fotografías están destinadas a ser publicadas en redes sociales.

Al respecto, se propone que tomar fotos durante las experiencias, funciona como distracción que limita nuestra capacidad de prestar atención y vivir realmente las experiencias en las que nos involucramos.

No solo eso, sino que, en líneas generales, el uso del celular representa una distracción que resta puntos de disfrute a las experiencias. Esto incluye enviar mensajes de texto, twittear y publicar contenidos en las redes sociales.

Por tanto, los investigadores sugieren que, para disfrutar realmente de las experiencias, lo mejor es dejar el celular de lado y permitirse vivir cada una de las sensaciones asociadas.

Referencia: How and when taking pictures undermines the enjoyment of experiences, (2019). https://doi.org/10.1002/mar.21194