En los preparativos para los Juegos Olímpicos de Verano Tokio 2020, el Gobierno de Japón ha aprobado una enmienda de la ley de telecomunicaciones que permitirá a sus especialistas en Informática hackear los dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) de los ciudadanos para verificar su seguridad.

La medida forma parte de una encuesta que se llevará a cabo a nivel nacional por parte del Instituto Nacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (NICT, por sus siglas en inglés) y estará supervisada por el Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones de Japón.

Para iniciar sesión en los dispositivos del IoT de los hogares japoneses, los empleados del NICT utilizarán contraseñas y diccionarios de credenciales predeterminados. De esta manera, podrán evaluar cuáles dispositivos son propensos a hackeos, y prepararán una lista de que se enviará a las autoridades para que alerten a los usuarios sobre la forma en que deben proteger estos dispositivos adecuadamente.

A partir de febrero próximo, la NICT dará inicio a la encuesta, donde se probará la seguridad de al menos 200 millones de dispositivos del IoT a partir de cámaras web y routers. Tanto los dispositivos de consumo en hogares como los de redes empresariales serán puestos a prueba durante el procedimiento.

Este sitio web transmitió en vivo a 1,600 huéspedes de un hotel filmados en secreto

Japón lleva a cabo este procedimiento sin precedentes como preparativo para los Juegos Olímpicos de Verano que se realizarán en la ciudad de Tokio este año. El temor de las autoridades radica en la posibilidad de que los hackers puedan vulnerar la infraestructura de Tecnología e Información (TI) de los Juegos a través de dispositivos del IoT inseguros.

Garantizar la seguridad de los productos basados en el IoT ha sido un verdadero desafío durante mucho tiempo para la comunidad de la seguridad informática. Sin embargo, incluso si el procedimiento que llevará a cabo Japón tiene fallas, representa un paso importante del gobierno a fin de concientizar a la ciudadanía sobre el problema y conducir a las compañías que fabrican estos dispositivos a reforzar su seguridad.

Más en TekCrispy