Apple busca ponerle fin a los engaños por parte de los desarrolladores de aplicaciones móviles. La compañía decidió actualizar las regulaciones para formar parte de la App Store y así expresar de manera más clara qué está permitido, y qué no.

Está comprobado que la mayoría de las personas que descargan aplicaciones no leen detenidamente las letras pequeñas en los términos y condiciones, y proceden a darle “acepto” a un “contrato” del cual no están seguros.

El gigante de la tecnología liderado por Tim Cook busca ponerle fin a los abusos y engaños que los desarrolladores móviles pueden estar cometiendo a través de las letras pequeñas, por lo que procedió a revisar su guía de directrices para las suscripciones a la App Store, y, acto seguido a incluir reglas más específicas para proteger a los usuarios.

En una de las actualizaciones al reglamento se indica que el texto en el cual se indique el precio de la suscripción a cierta aplicación debe ser el más grande y el que se expresa con mejor claridad. Ejemplo: si una compañía ofrece una suscripción anual deberá colocar el monto total a cancelar, en lugar de la tarifa mensual que engañaba a los usuarios.

Por otra parte, los fabricantes de las aplicaciones que quieran formar parte del portafolio de la App Stores deberán describir claramente los términos de compra y asimismo explicar el proceso que los usuarios deberán realizar para administrar o cancelar sus suscripciones. Al mismo tiempo especificar cómo funcionarán las pruebas gratuitas.

Esta actualización a la documentación por la que deberán regirse los desarrolladores de apps para el sistema operativo iOs llega en un momento en el que Apple desea ir mejorando todas sus experiencias para mantener a sus usuarios contentos.

Recordemos que al igual que la decisión de Samsung de cambiar el plástico por materiales biodegradables, estas acciones por parte de las empresas “ocultan” motivos más corporativos. En el caso de Apple, las suscripciones desempeñan un papel importante en los ingresos de la compañía, mientras se encuentran en el proceso de migrar a los servicios.

Por la misma razón, debe proteger ese campo a toda costa, sobre todo si conoce de fabricantes que afectan a los usuarios de la compañía.