El ser humano tiene una relación particular con la música que no se ha observado en otras especies. Así, la música funciona como medio de expresión y, además, tiene el potencial de influir sobre nuestras emociones de diversas maneras.

Ahora, un equipo de investigadores ha descubierto por qué algunas personas sienten escalofríos cuando escuchan su música favorita. A grandes rasgos, el fenómeno tiene que ver con las conexiones entre la corteza auditiva y las estructuras cerebrales encargadas de procesar las emociones.

Música y procesamiento emocional

Escuchar música suele ser una experiencia de suma importancia para muchas personas.

Muchas personas reportan estremecerse y sentir escalofríos cuando escuchan sus canciones favoritas. Sin embargo, este fenómeno podría no ser tan común como se cree. De hecho, según estimaciones, tan solo 50% de las personas llegan a sentir escalofríos al escuchar su música favorita.

No solo eso, sino que, además de escalofríos, la experiencia llega a ser tan intensa que se produce piloerección, mejor conocido como piel de gallina, y hasta un nudo en la garganta. Al respecto, siguiendo los resultados de un estudio reciente, esto podría deberse a una configuración cerebral particular.

A fin de estudiar este curioso fenómeno, los investigadores trabajaron con 20 personas, a quienes se le colocaron audífonos para que escucharan sus canciones favoritas. En este sentido, se les solicitó que, de sentir escalofríos, apretaran un botón. Al tiempo que esto ocurría, la respuesta cerebral de los participantes era evaluada a partir de una resonancia magnética.

De esta forma, fue posible observar patrones de activación cerebral evidentes en 10 de los participantes que reportaron haber sentido escalofríos mientras escuchaban sus canciones favoritas. En particular, se observó que el cerebro de estos participantes tenía una mayor cantidad de fibras nerviosas que conectan su corteza auditiva con las estructuras encargadas del procesamiento emocional.

En otras palabras, las personas que lograron experimentar esta sensación tienen una mayor cantidad de conexiones entre estas áreas cerebrales, lo que permite una mejor comunicación. Asimismo, se observó que estas personas tenían centros de procesamiento emocional de mayor solidez, por lo que tenían una mayor capacidad de experimentar emociones extremas.

La apreciación estética como parte de lo que nos hace humanos

La música tiene el potencial de influir sobre nuestras emociones.

Los escalofríos que experimentan las personas cuando escuchan su música preferida, junto al resto de la experiencia, se conocen como “frisson”. Si bien este fenómeno se ha documentado ampliamente, es poco lo que se sabía al respecto hasta este momento. En este sentido, este fenómeno ha sido uno de los más grandes misterios asociados a la experiencia humana desde que fuese descrito por primera vez.

No obstante, este nuevo estudio podría arrojar luces respecto a su causa. Específicamente, se plantea que una mayor cantidad de fibras conectivas entre la corteza auditiva y las estructuras cerebrales asociadas al procesamiento de las emociones se asocia a dicha experiencia. Esto explicaría por qué algunas personas sienten escalofríos al escuchar su música favorita y otras no.

Adicionalmente, se sugiere que las personas que experimentan esta sensación suelen ser más abiertas a nuevas experiencias, además de ser más creativas y curiosas. Esto sugiere que la apreciación estética es una parte importante de lo que nos hace humanos y que las personas difieren en lo que respecta a esta capacidad.

Sin embargo, aún se desconocen las ventajas evolutivas que podrían asociarse a este tipo de sensaciones. Por tanto, se sugieren nuevos estudios que exploren los beneficios potenciales que podrían estar relacionados a esta curiosa experiencia.

Referencia: Brain connectivity reflects human aesthetic responses to music. https://doi.org/10.1093/scan/nsw009