A pesar de los avances en torno al tema de la desigualdad de género, las mujeres aún tienen que sobrellevar una serie de expectativas exageradas respecto a su desempeño laboral y su vida familiar. Esto hace que las madres trabajadoras sean más propensas a sufrir altos niveles de estrés.

En este sentido, se espera que las mujeres sepan equilibrar sus labores como madres, al tiempo que cumplen con sus responsabilidades laborales. Al respecto, según los resultados de una investigación reciente, estas expectativas se traducen en que las madres trabajadoras pueden experimentar hasta un 40% más estrés en comparación con otras personas.

Así es como el estrés afecta a las madres trabajadoras

Muchas veces, las mujeres se sienten presionadas a comportarse como madres perfectas al mismo tiempo que intentan superarse profesionalmente. Adicional a esto, existen expectativas sociales que presionan a las mujeres para que se adjudiquen todas las cargas familiares. Todo esto puede ser una importante fuente de estrés para las madres trabajadoras.

Ahora, un estudio reciente sugiere que las madres trabajadoras pueden experimentar niveles de estrés 40% más intensos en comparación con otras personas. Para llegar a esta conclusión, un equipo de investigadores analizó los datos de 6.025 mujeres que participaron de la Encuesta Longitudinal de Hogares del Reino Unido, de Understandig Society.

En esta base de datos se contempla información respecto a la vida laboral de los participantes, además de marcadores fisiológicos al estrés, como la presión arterial y ciertos niveles hormonales.

De esta manera, se observó que las madres de dos hijos que trabajan a tiempo completo presentan niveles hasta 40% más altos de 11 biomarcadores asociados al estrés crónico, en comparación con mujeres que trabajan la misma cantidad de tiempo pero que no tienen hijos.

Por su parte, las mujeres que trabajan a tiempo completo y son madres de un solo niño presentaron niveles de estrés 18% más altos.

Por otro lado, se observó que las madres trabajadoras con dos hijos que redujeron sus horas de trabajo o flexibilizaron sus rutinas laborales, lograron disminuir sus niveles de estrés hasta en un 37%.

Los conflictos entre el trabajo y la familia representan una fuente de tensión psicológica

La falta de flexibilidad laboral, junto a expectativas desajustadas en torno a su rol como madres, son importantes fuentes de estrés para las madres trabajadoras.

Los conflictos entre el trabajo y las responsabilidades familiares pueden ser una importante fuente de tensión psicológica. Esta tensión se manifiesta a partir de altos niveles de estrés, en conjunto con niveles bajos de bienestar.

En este caso, las madres de niños pequeños son quienes corren un mayor riesgo de vivir esta clase de conflictos, ya que se espera que puedan equilibrar sin problema estas responsabilidades. Así, la poca flexibilidad en el entorno laboral podría tener un impacto negativo sobre la calidad de vida de las madres trabajadoras.

Estas condiciones, a su vez, pueden ser desencadenantes de importantes problemas de salud que pueden tener consecuencias devastadoras. Por tanto, resulta imperante empezar a cuestionar las expectativas que socialmente le son impuestas a las mujeres y tener en cuenta el impacto que estas podrían tener sobre su bienestar.

Asimismo, se recomienda el desarrollo de estrategias preventivas contra el estrés, de forma que las madres trabajadoras desarrollen habilidades que les permitan afrontar las situaciones estresantes de una forma saludable, evitando posibles consecuencias negativas.

Referencia: Working mothers up to 40% more stressed, study finds, (2019). The University of Manchester