En el año 1799, el destacado geógrafo, naturalista y explorador Alexander von Humboldt miraba las estrellas a simple vista, como solía hacerlo, y notó que algunas de ellas se estaban moviendo. Decidió que este era un descubrimiento importante y lo llamó “Sternschwanken” (estrellas oscilantes en alemán).

No fue hasta 58 años después que otro alemán, el psicólogo G. Schweitzer, descubrió que no eran las estrellas las que se movían, que era el ojo del espectador que percibía un movimiento inexistente, lo que se conoce como efecto autocinético.

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Percepción errónea

El efecto autocinético es solo una de las muchas ilusiones ópticas que, en última instancia, nos ayudan a comprender cómo el ojo humano y el cerebro trabajan juntos en la percepción.

Acércate a tu pantalla y observa fijamente este punto durante 30 segundos. ¿Puedes verlo moverse?

En el caso de la autocinesia, un pequeño punto de luz estacionario (o un objeto) en un entorno oscuro y sin rasgos distintivos parece saltar cuando se enfoca (como en una estrella en el cielo nocturno).

Esta fuente de luz podría ser una estrella distante, un foco lejano, o incluso una forma de color claro delante de un fondo oscuro. Muchas estrellas u otras luces brillantes han sido reportadas como ovnis debido al efecto autocinético.

Algunos científicos han sugerido que el efecto se debe a pequeños e involuntarios movimientos de los ojos.

El ojo humano se mueve mucho a lo largo del día, tanto voluntaria como involuntariamente. Cuando tiene un punto de referencia estable en su campo de visión junto con el punto brillante, el cerebro puede editar los movimientos de los ojos, eliminando cualquier efecto borroso o temblor en lo que ve.

Sin embargo, cuando todo su campo de visión se llena con un punto blanco sobre un fondo oscuro, o como en el caso de von Humboldt, múltiples puntos blancos, el cerebro pierde la capacidad de distinguir entre los movimientos del ojo y del punto.

Ojos maliciosos

Por lo tanto, cuando los músculos de los ojos comienzan a fatigarse al mirar fijamente, provoca leves movimientos oculares, originando una percepción errónea de movimiento.

Muchas estrellas u otras luces brillantes han sido reportadas como ovnis debido al efecto autocinético.

Para los humanos se trata de una de una ilusión óptica que resulta difícil de enfrentar, ya que tendemos a confiar en nuestros ojos más que en cualquier otro de nuestros sentidos, y un movimiento tan inexplicable causa mucha confusión.

A Von Humboldt solo se le ocurrió la primera de las muchas formas de afrontarlo. Su teoría de “estrellas oscilantes” ha sido desacreditada, pero desde entonces este movimiento ha servido para justificar la presencia de naves espaciales extraterrestres, cuando en realidad se trata del efecto autocinético en acción.

El efecto también explica por qué mirar intensamente al cielo en buscar ovnis ayuda a “encontrarlos”, ya que el acto de mirar fijamente desencadena la ilusión de movimiento.

Referencia: The Autokinetic Effect and Signal Detection. The Journal of General Psychology, 1970. https://doi.org/10.1080/00221309.1970.9920620

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