Un nuevo estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Iowa, ofrece una versión diferente del pasado evolutivo de los cocodrilos y caimanes modernos.

El estudio sugiere que estos antiguos animales, no sólo provienen de una variedad de entornos de principios del Período Jurásico, sino que varias especies ocuparon una gran cantidad de ecosistemas a lo largo del tiempo, incluidos la tierra, los estuarios, el agua dulce y el entorno marino.

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Variedad de ecosistemas

Investigaciones anteriores han señalado que los cocodrilos y los caimanes comenzaron con un ancestro terrestre hace unos 200 millones de años y luego se trasladaron al agua dulce, convirtiéndose en los depredadores semiacuáticos que son hoy en día.

Los investigadores pudieron predecir el hábitat ancestral para varios puntos de divergencia en el árbol evolutivo y mostraron una serie de importantes transiciones entre hábitats.

Pero un nuevo análisis ofrece una versión mucho más compleja del pasado evolutivo de los cocodrilos y caimanes modernos, y muestra que los ancestros terrestres del grupo habitaron una variedad de ecosistemas en el pasado.

A pesar de su rica historia ecológica, poco esfuerzo se dedicado a dilucidar el patrón histórico de las transiciones ecológicas en el grupo.

Los puntos de vista tradicionales sobre la evolución de los cocodrílomorfos plantean un origen terrestre, seguido de un cambio a un hábitat semiacuático de agua dulce al principio de la historia del grupo, en el Jurásico Temprano.

Sin embargo, nuevos descubrimientos de fósiles e hipótesis filogenéticas modernas ponen en tela de juicio el modelo de cambio único, y tienden a implicar un modelo de cambio múltiple.

Como expresa el investigador Christopher A. Brochu, catedrático en Departamento de Tierra y Ciencias Ambientales de la Universidad de Iowa y coautor del estudio:

“Los cocodrilos no son fósiles vivientes. Las transiciones entre la tierra, el mar y el agua dulce fueron más frecuentes de lo que pensábamos, y las transiciones no siempre fueron de la tierra al agua dulce o agua dulce al mar”.

A fin de obtener una comprensión ampliada del pasado evolutivo de estos animales, el equipo de investigación reunió la ascendencia de cocodrilos y caimanes al analizar un gran árbol genealógico que muestra la historia su evolutiva, incluyendo los ejemplares vivientes y ya extinguidos.

Un pasado complejo

El equipo pudo predecir el hábitat ancestral para varios puntos de divergencia en el árbol evolutivo y mostró al menos tres cambios independientes de terrestre a acuático y numerosas otras transiciones de hábitat.

El estudio ofrece una versión diferente del pasado evolutivo de los cocodrilos y caimanes modernos.

Esto sugiere una historia evolutiva compleja no solo de hábitat, sino de forma. Los que vivían en el mar tenían paletas en lugar de extremidades, y los que estaban en tierra con frecuencia tenían patas largas y garras como pezuñas.

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Los investigadores puntualizan que la larga historia evolutiva de los cocodrilomorfos incluye una serie de importantes transiciones independientes entre hábitats terrestres, de agua dulce y marinos.

El dilucidar dónde se produjeron estas transiciones en la historia filogenética del grupo, representa un primer paso para entender los cambios fenotípicos asociados a las transiciones de hábitat.

Referencia: Evolutionary structure and timing of major habitat shifts in Crocodylomorpha. Scientific Reports, 2019. https://doi.org/10.1038/s41598-018-36795-1

 

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