Una de las situaciones más frustrantes para los padres implica acostar a los niños a dormir. Para facilitar su tarea, muchos de ellos aplican una estrategia que ha funcionado por años: mecer a los niños.

Ahora, un estudio reciente demuestra que, efectivamente, mecerse al dormir mejora la calidad de sueño. Además, tras el experimento, se evidenció que el movimiento de balanceo durante la noche ayuda a consolidad la memoria. Lo mejor de todo es que no solo los niños pueden disfrutar de estos beneficios, pues funciona de igual forma para los adultos.

El balanceo nos ayuda a dormir mejor

Diversas investigaciones han demostrado que mecerse para dormir, ayuda a conciliar y mantener la calidad de sueño. En esta misma línea, un equipo de investigadores ha demostrado que este movimiento continuo, además de favorecer una mejor calidad de sueño, mejora la memoria.

Para probarlo, se trabajó con 18 adultos jóvenes sanos que pasaron tres noches en un laboratorio de sueño. La primera noche fue de familiarización, mientras que las dos siguientes se evaluaron dos condiciones experimentales.

Así, la primera noche, los participantes durmieron en una cama mecedora. Por su parte, la tercera noche durmieron en una cama idéntica que no se movía. Tras esto, se observó que los participantes se durmieron más rápido y gozaron de una mejor calidad de sueño cuando pasaron la noche en la cama mecedora.

Adicionalmente, tras llevar a cabo pruebas de memoria, se observó que los participantes mostraban un mejor desempeño luego de haber dormido en la cama mecedora, en comparación con la noche transcurrida en la cama inmóvil.

Al respecto, otras investigaciones sugieren que el balanceo desencadena una mayor proporción de ondas cerebrales asociadas al sueño profundo. Específicamente, este movimiento ayuda a sincronizar las neuronas en las redes tálamo-corticales del cerebro. Estas redes tienen un importante rol en la conciliación del sueño y en la consolidación de la memoria.

Esta es la razón por la que dormimos mejor cuando nos mecemos

Los padres saben que mecer a sus hijos les ayuda a dormir mejor.

Con el objetivo de investigar las bases fisiológicas que subyacen a este fenómeno, los investigadores llevaron a cabo un experimento con ratones. En particular, se analizó la influencia del sistema vestibular, encargado del sentido del equilibrio y la orientación espacial sobre los efectos del balanceo durante el sueño.

Para ello, se trabajó con ratones cuyo sistema vestibular funcionaba de forma anormal. De esta manera, se demostró que los ratones que tienen problemas en este sistema no experimentan ninguno de los beneficios de mecerse durante el sueño.

Por tanto, los investigadores concluyen que el balanceo durante el sueño estimula el sistema vestibular y, a su vez, promueve la sincronización de las redes neuronales asociadas a la conciliación del sueño y la consolidación de la memoria.

En este sentido, la investigación representa una nueva fuente de conocimientos respecto a los mecanismos neurofisiológicos que explican los beneficios del balanceo durante el sueño. Esto podría ser relevante para el diseño de nuevos tratamientos contra el insomnio y otros trastornos del sueño.

Referencias:

  1. Whole-Night Continuous Rocking Entrains Spontaneous Neural Oscillations with Benefits for Sleep and Memory, (2019). https://doi.org/10.1016/j.cub.2018.12.028
  2. Rocking Promotes Sleep in Mice through Rhythmic Stimulation of the Vestibular System, (2019). https://doi.org/10.1016/j.cub.2018.12.007

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