Desde que el científico chino He Jiankui reportara el nacimiento de dos bebés modificados genéticamente para resistir al SIDA hace unas semanas, el campo de la investigación genética en el país asiático ha estado en el ojo del huracán.

En este caso, un equipo de investigadores provenientes de la nación asiática reportó el nacimiento de un grupo de primates clonados de células modificadas genéticamente previo al procedimiento.

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Uso de animales modificados genéticamente en la investigación biomédica

En el campo de la investigación biomédica, el uso de animales modificados genéticamente facilita el estudio de enfermedades y la puesta a prueba de los tratamientos correspondientes. Para ello, los científicos suelen activar o desactivar diversos genes en ratones, moscas y otros animales, observando luego sus efectos en el organismo.

Por su parte, el uso de clones de animales modificados genéticamente ayuda a superar las limitaciones respecto al control de variables en los experimentos. De esta manera, los animales sujetos a prueba son idénticos, por lo que es más fácil notar cambios sutiles al poner en marcha las condiciones experimentales.

Hasta hace poco, la clonación de primates modificados genéticamente no era posible, ya que sus genes se bloquean epigenéticamente cuando las células fertilizadas están bajo condiciones de estrés.

Sin embargo, el año pasado, científicos chinos reportaron el nacimiento de dos macacos de cola larga a partir de la técnica de transferencia de núcleo de células somáticas. Este mismo procedimiento dio como resultado el nacimiento de la oveja Dolly en 1995.

En esta oportunidad, los investigadores transfirieron 325 embriones clonados, previamente modificados genéticamente, a 65 madres sustitutas. Así, se produjeron 16 embarazos, tras los que resultó el nacimiento de cinco primates vivos.

Nacen cinco primates clonados luego de haber sido modificados genéticamente

Los cinco primates clonados luego de haber sido modificados genéticamente nacieron en el Instituto de Neurociencia de la Academia de Ciencias de China, en Shanghái. Estos animales, comparten los mismos genes, derivados de un fibroblasto que fue tomado de la piel de un mono donante.

Lo más relevante del caso es que todos tienen una copia de un gen particular: una versión del gen BMAL1 que se alteró en el donante gracias a la tecnología de edición genética CRISPR-Cas9. En condiciones normales, el gen produce una proteína que cumple funciones reguladoras en ciertos ritmos biológicos de los mamíferos.

Sin embargo, la versión alterada de este gen no produce la proteína. Por tanto, los primates que llevan esta mutación genética presentan síntomas de trastornos circadianos, como problemas para dormir y una mayor cantidad de movimientos nocturnos.

Asimismo, estos primates están programados para mostrar signos de ansiedad, depresión y esquizofrenia. Por tanto, según los investigadores, estos animales podrían usarse para estudiar enfermedades como las anteriormente mencionadas, además de poner a prueba tratamientos dirigidos a curarlas.

Algunas implicaciones éticas

Los investigadores plantean que estos resultados podrían favorecer el estudio de enfermedades humanas en modelos humanos. En este sentido, se supone que el uso de animales modificados genéticamente hace más sencillo el análisis de los efectos de ciertas alteraciones genéticas.

Además, esta estrategia ayuda a poner a prueba diversos tratamientos dirigidos a curar ciertas enfermedades. En la misma línea, se propone que la línea de investigación podría ayudar a reducir la cantidad de animales usados para la investigación biomédica.

No obstante, algunos detractores plantean que la mejor forma de reducir la cantidad de animales usados en experimentos es detener la experimentación animal. En este caso, se pone sobre la mesa que, en lugar de usar modelos animales para enfermedades humanos, es necesario desarrollar modelos de enfermedades humanas para humanas.

Este avance permite a los científicos editar múltiples genes a la vez

Al respecto, es importante tener en cuenta que los modelos animales no siempre se traducen a la biología humana de forma tan sencilla. Por tanto, podría haber un desequilibrio entre los daños ocasionados y los beneficios potenciales.

No obstante, solo el tiempo dirá si la estrategia representa una nueva era en modelos experimentales de animales modificados genéticamente o un dilema ético a resolver en el futuro.

Referencias:

  1. BMAL1 knockout macaque monkeys display reduced sleep and psychiatric disorders, (2019). https://doi.org/10.1093/nsr/nwz002
  2. Cloning of a Gene-edited macaque monkey by somatic cell nuclear transfer, (2019). https://doi.org/10.1093/nsr/nwz003

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