La temporada invernal implica un descenso notable de la temperatura, lo que puede ser más o menos desagradable para diferentes personas. En este sentido, mientras algunos parecen soportar bastante bien el frío, para otros, esto puede ser insoportable.

Si eres de estos últimos, te presentamos algunas estrategias que te ayudaran a conservar el calor corporal de forma óptima. Así, será más sencillo lidiar con las bajas temperaturas.

Esto es lo que ocurre en el organismo cuando tenemos frío

Nuestra sangre fluye a lo largo del cuerpo transportando nutrientes, oxígeno y otras sustancias importantes. En la misma línea, la sangre transmite el calor producido en los músculos hacia la piel. Ante temperaturas bajas, el organismo redistribuye una mayor proporción de sangre hacia el torso, proporcionando más calor. La idea es proteger al máximo los órganos vitales que allí se encuentran.

Sin embargo, al mismo tiempo, el organismo restringe el flujo de sangre hacia la piel. Por esta razón, se siente un frío más intenso en las extremidades.

Por otro lado, nuestro organismo tiene estrategias para luchar contra el frío. Una de ellas es aumentar la actividad de los músculos. Esto acelera el metabolismo y se traduce en una mayor producción de calor.

Es por esto que, ante temperaturas extremadamente bajas, nuestros dientes chirrían y nuestras extremidades empiezan a temblar de forma incontrolable. Así, nuestro organismo intenta aumentar la temperatura corporal.

No obstante, sobre este proceso influyen varios factores, tales como la gordura, la actividad metabólica, entre otros. Por ejemplo, las personas pequeñas y con pocos porcentajes de grasa corporal, pierden calor de forma más rápida que las personas con más grasa corporal.

Así mismo, la sensación de frío depende de las experiencias subjetivas de las personas. Entonces, es posible que dos personas con la misma contextura perciban sensaciones distintas; mientras una se está congelando, la otra puede percibir la temperatura como agradable.

Indistintamente, resulta importante manejar estrategias para protegerse contra el frío. En este caso, tomando como referencia los mecanismos protectores de nuestro propio cuerpo, te presentamos tres formas de aumentar tu temperatura corporal.

Así es como puedes ayudar a tu cuerpo a protegerse contra el frío

Hacer ejercicio puede ayudarte a mantener la temperatura corporal.

Come

A grandes rasgos, las mejores recomendaciones para protegerse contra el frío giran en torno a vestirse apropiadamente, aumentar la actividad física y comer. Si bien esto puede parecer intuitivo, es importante tener presentes ciertos elementos.

En primer lugar, los expertos alegan que comer aumenta la temperatura corporal. En este sentido, la descomposición de los alimentos aumenta ligeramente el calor del cuerpo. Por esto, los escaladores toman refrigerios constantemente durante sus excursiones.

Mantente abrigado

Lógicamente, cuando las personas sienten frío, intentan abrigarse lo máximo posible. Para ello, se usan abrigos, gorros y guantes. No obstante, la mejor recomendación es aumentar el grosor de la vestimenta o usar varias capas de ropa.

En este punto, vale acotar que la ropa no sirve para aumentar la temperatura corporal. Mas bien, representa un medio para evitar la pérdida de calor. Por otro lado, existe un mito que reza que la cabeza es la fuente de una mayor pérdida de calor. En atención a esto, las personas creen que lo más importante es usar gorros.

Sin embargo, esto es falso. Lo mejor es usar un abrigo que proteja el torso, de forma que se mantenga el flujo de sangre a las extremidades, manteniéndolas calientes.

Realiza actividad física

La actividad física hace que los músculos se contraigan, lo que se traduce en una mayor descomposición de nutrientes y el correspondiente aumento de la temperatura corporal. Además, esto genera sensaciones de calor que ayudaran a lidiar con la intensidad del frío.

No obstante, la actividad física en conjunto con una mayor proporción de abrigo, pueden generar el efecto contrario.

Cuando esto ocurre, si bien en un primer momento se experimentará calor, cuando el cuerpo comience a sudar se habrán perdido los esfuerzos. En pocas palabras, la evaporación del agua generará una mayor pérdida del calor.

Referencia: It’s cold! A physiologist explains how to keep your body feeling warm, (2019). The Conversation