La demencia es una condición sumamente frecuente entre los ancianos. Por esta razón, cuando un anciano empieza a mostrar signos de pérdida de la memoria, aislamiento y dificultades cognitivas, se suele sospechar respecto a algún tipo de demencia.

Sin embargo, de acuerdo a un estudio reciente, algunos síntomas tempranos de demencia en los ancianos, como la pérdida de memoria, pueden explicarse en atención a problemas auditivos. De ser esto cierto, los investigadores invitan a los profesionales a incluir pruebas de audición como parte de la evaluación integral del estado de salud, tanto físico como mental, de las personas mayores.

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La pérdida de la audición es una condición sumamente frecuente entre los ancianos

Según estimaciones recientes, los problemas auditivos se corresponden con la tercera condición de salud crónica más frecuente entre los ancianos. En este sentido, se estima que 50% de las personas mayores de 65 años sufre de algún grado de pérdida de la audición, mientras que hasta 90% de los ancianos mayores a 80 años sufren de esta condición.

Además, se ha observado que las personas tardan unos 10 años antes de buscar atención médica por este padecimiento y que menos de 25% de las personas que necesitan audífonos para mejorar su audición, logran adquirir estos equipos.

Sobre la base de esto, los expertos plantean que, a pesar de ser una condición sumamente frecuente entre los ancianos, la pérdida de la audición no suele abordarse como corresponde en los centros de atención de salud.

Ahora, de acuerdo a los resultados de una investigación reciente, la pérdida de la audición puede influir negativamente sobre el rendimiento de los ancianos en las evaluaciones neurocognitivas. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los resultados de 20 ancianos que recibieron una evaluación neuropsicológica completa por problemas de memoria y funcionamiento cognitivo y, posteriormente, fueron evaluados en función de su capacidad auditiva.

De todos ellos, un 56% mostró algún grado de pérdida auditiva que iba de leve a grave. Sin embargo, solo el 20% de los participantes usaba audífonos para reducir la deficiencia. Por su parte, un 25% de los participantes no mostró signos de pérdida de memoria producto de algún trastorno neurológico.

La pérdida de la audición es un factor de riesgo modificable para la demencia

Los investigadores recomiendan prestar más atención a las capacidades auditivas de los ancianos.

Cuando los ancianos padecen problemas de memoria y muestran dificultades para prestar atención, las primeras sospechas suelen recaer en torno al desarrollo algún tipo de demencia, como el Alzheimer. Sin embargo, investigadores sugieren que parte de estos déficits pueden deberse a problemas de audición, algo sumamente común entre esta población.

Así, según los investigadores, es menos probable que alguien recuerde algo si no escuchó adecuadamente. Asimismo, suele ser común que los ancianos se aíslen al presentar problemas de audición, lo que puede tener consecuencias negativas a nivel cognitivo, físico y mental.

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Sobre la base de estos resultados, los investigadores plantean que la pérdida de la audición podría ser un factor de riesgo para la demencia. Sin embargo, la buena noticia es que se trata de un factor de riesgo modificable; entonces, con la puesta en marcha de las estrategias adecuadas, sería posible disminuir el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Por tanto, se recomienda a los profesionales de la salud incluir evaluaciones de la audición como parte de los protocolos de cuidado de la salud de los ancianos. De esta forma, sería posible brindar una mejor atención de salud a esta población, previniendo posibles enfermedades.

Referencia: Considering Age-Related Hearing Loss in Neuropsychological Practice: Findings from a Feasibility Study, (2019). https://doi.org/10.1017/S0714980818000557

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