La ansiedad es un sentimiento de temor y aprensión acerca de lo que vendrá, acompañado por un estado de alta excitación y mayor vigilancia. Se cree que la ansiedad ocasional ayuda a la supervivencia al aumentar la conciencia y permitir respuestas rápidas ante posibles amenazas.

En contraste, la ansiedad persistente y disruptiva que es desproporcionada con respecto a la amenaza real es patológica. En los seres humanos, los trastornos de ansiedad suelen estar relacionados con cambios de peso corporal; sin embargo, la relación entre los trastornos de ansiedad y el peso corporal es compleja.

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A pesar de parecer totalmente divorciadas

Aunque la ansiedad y la quema de grasa parecen ser dos funciones corporales totalmente divorciadas, un estudio realizado por un equipo de científicos del Instituto de Investigación Scripps de Florida, descubrió una molécula que conecta una con la otra.

La molécula que vincula la ansiedad a la pérdida de peso se conoce como factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF).

El hallazgo, obtenido a través de experimentos en ratones, ha llevado a los investigadores a creer que este mecanismo compartido puede abrir nuevas vías para el desarrollo de fármacos destinados a ayudar a controlar los trastornos de ansiedad y la obesidad en los seres humanos.

El estudio se centró en una molécula llamada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), conocida por desempeñar funciones cruciales en el desarrollo neuronal y la plasticidad sináptica.

Mientras observaban ratones diseñados para carecer de la molécula, los investigadores descubrieron otra función potencial de BDNF. Al igual que los períodos de ansiedad y estrés pueden corresponder con la pérdida de peso en los seres humanos, el equipo observó que estos ratones mostraban tendencias similares a la ansiedad, a pesar de que recibían una dieta diseñada para aumentar el peso corporal.

Tasa metabólica elevada

Para investigar esto, los científicos ajustaron los experimentos haciendo que el BDNF funcionara normalmente en ciertas áreas del cerebro pero no en otras.

La ansiedad es un sentimiento de temor y aprensión acerca de lo que vendrá, acompañada por un estado de alta excitación y mayor vigilancia.

Inicialmente, los investigadores eliminaron el gen BDNF en las regiones de la corteza cerebral, el hipocampo y la amígdala del cerebro, y encontraron que los ratones seguían desarrollando síntomas de ansiedad.

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Al buscar respuestas sobre por qué estos roedores con BDNF limitado también se mantuvieron en buenas condiciones, el equipo descubrió que tenían una tasa metabólica basal elevada, lo que significa que estaban gastando más energía para mantener sus cuerpos ansiosos en funcionamiento.

Si bien el descubrimiento de una molécula que es común a estos resultados biológicos indeseables ofrece una base prometedora para el desarrollo de fármacos, que apuntando al BDNF puedan aliviar la ansiedad o tratar la obesidad, los autores del estudio expresan que se requerirá de mucha más investigación.

Referencia: Activation of Anxiogenic Circuits Instigates Resistance to Diet-Induced Obesity via Increased Energy Expenditure. Cell Metabolism, 2019. https://doi.org/10.1016/j.cmet.2018.12.018

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