Es sabido que las mujeres y los hombres tienden a almacenar grasa de manera diferente: las mujeres tienen la capacidad de almacenar más fácilmente la grasa en las caderas y las piernas, mientras que los hombres tienden a acumular grasa en mayor medida alrededor del abdomen.

Por años esto se ha atribuido a los efectos de las hormonas sexuales como el estrógeno. Pero, a decir verdad, los mecanismos moleculares que controlan este fenómeno son bastante desconocidos.

Influencia genética

Pero los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Uppsala, en Suecia, aportan nueva y valiosa información al respecto, al evidenciar la influencia que tienen los factores genéticos en la acumulación de grasa alrededor del tronco o en otras partes de su cuerpo, y cómo este efecto está presente principalmente en las mujeres.

Estudios han demostrado que la capacidad de almacenar grasa alrededor de las caderas y las piernas brinda a las mujeres cierta protección contra las enfermedades cardiovasculares.

En el estudio, los investigadores examinaron los datos de impedancia bioeléctrica (BIA) y absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) en 362.499 participantes del Biobanco del Reino Unido, a fin de identificar los determinantes genéticos de la distribución de la grasa corporal en el tronco, los brazos y las piernas.

Para este propósito, el equipo de investigación realizó estudios de asociación de genoma (GWAS, por sus siglas en inglés) en la proporción de grasa corporal distribuida en estas partes del cuerpo, lo que se complementó con análisis estratificados por sexo, para identificar las diferencias entre hombres y mujeres.

Estos minuciosos análisis permitieron identificar 98 asociaciones genéticas independientes que afectan la distribución del tejido adiposo a los diferentes compartimentos del cuerpo, de las cuales 29 no se han asociado previamente con ningún fenotipo relacionado con la adiposidad.

Los resultados también muestran que los efectos genéticos que influyen en la distribución de la grasa son más fuertes en las mujeres en comparación con los hombres, lo que resulta consistente con GWAS previos que han revelado dimorfismos sexuales en loci genéticos para fenotipos relacionados con la adiposidad.

Acumulación de tejido adiposo

La doctora Asa Johansson, investigadora afiliada al Departamento de Inmunología, Genética y Patología de la Universidad de Uppsala y autora principal del estudio, comentó los resultados expresando:

“Nos sorprendió la gran cantidad de efectos genéticos que fueron más fuertes o que sólo se presentaron en las mujeres. Tras un examen más detallado, se descubrió que varios de los genes asociados codifican proteínas que dan forma activa a la matriz extracelular, que constituye la estructura de soporte alrededor de células”.

Los hombres tienden a acumular grasa en mayor medida alrededor del abdomen.

La acumulación de tejido adiposo alrededor de las vísceras y los órganos internos del cuerpo, se asocia con un mayor riesgo de enfermedad. Los hombres tienen una mayor cantidad de grasa abdominal que las mujeres y esto puede explicar la mayor prevalencia de enfermedad cardiovascular observada en los hombres.

En contraste, la acumulación preferencial de tejido adiposo en las extremidades inferiores, es decir, las caderas y las piernas, se ha sugerido como un factor que contribuye a la menor incidencia de infarto de miocardio y muerte coronaria observada en mujeres durante la mediana edad.

Por lo tanto, explican los autores, el resultado del estudio actual puede conducir al desarrollo de nuevas intervenciones para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular asociado al sobrepeso y la obesidad.

Referencia: Genome-wide association study of body fat distribution identifies adiposity loci and sex-specific genetic effects

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