Los escándalos de privacidad que Facebook protagonizó durante casi todo el 2018 parecen haber quedado atrás por el momento, sin embargo, el 2019 ha comenzado a traer nuevos dolores de cabeza al gigante de las redes sociales.

Documentos judiciales que provienen de una demanda colectiva presentada en 2012 a solicitud de ‘Reveal from the Center of Investigative Reporting’, una organización sin fines de lucro dedicada al periodismo de investigación en EE.UU, han revelado que Facebook ha recibido dinero de parte de menores de edad sin la autorización de sus padres. Lo grave del asunto, es que la red social tenía pleno conocimiento de que los niños no tenían el consentimiento de sus representantes.

A diferencia de otras plataformas en línea que exigen un proceso de autenticación de usuario cada vez que un usuario realiza compras, Facebook no requiere que sus usuarios vuelvan a introducir sus datos cada vez que un usuario adquiere un producto dentro de una aplicación o juego, como por ejemplo, monedas virtuales.

A pesar de que solo se han hecho públicos cuatro documentos de la demanda, el tribunal ha ordenado a Facebook que ponga a disposición del público aproximadamente 100 páginas de información vinculada a la demanda.

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La información publicada por Reveal no ofrece mayores detalles sobre el caso, sin embargo, los padres que presentaron la demanda y varios trabajadores de Facebook han manifestado su consternación por la decisión de la compañía de seguir haciendo dinero con los niños a partir de una ‘primera compra’ que fue aprobada por sus padres.

El caso principal citado en la demanda es el de un niño que utilizó la tarjeta de crédito de su madre para adquirir monedas virtuales por un monto de US$ 20. Ni el niño ni su representante sabían que Facebook almacenó la información de pago, por lo que mientras el pequeño continuaba jugando, la tarjeta de crédito seguía acumulando una deuda que Facebook se negó a reembolsar. A partir de allí, se generó el descontento y la posterior demanda colectiva.

El pasado 14 de enero, el tribunal dio a Facebook un plazo de 10 días para revelar los documentos del caso. En la mayoría de las quejas presentadas por los padres, los niños no superaban los 5 años de edad. El punto clave es que Facebook no pidió pruebas de que los padres autorizaban cada transacción.

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