Las tormentas eléctricas son espectáculos increíbles que nos ofrece la naturaleza. Así, el ruido constante de la lluvia, el estruendo de los truenos y los destellos cegadores de los relámpagos se corresponden con uno de los fenómenos naturales más impresionantes de los que podemos ser testigos.

Sin embargo, en ocasiones, las tormentas eléctricas pueden ser peligrosas por diversas razones. Uno de los factores que hace amenazantes a las tormentas eléctricas son los relámpagos. No obstante, a pesar de que los rayos tengan apariencias similares, unos pueden ser más peligrosos que otros. Veamos por qué.

Los rayos sí pueden caer dos veces en el mismo lugar, esta es la razón

Esta es la física detrás de los relámpagos

Antes de establecer las diferencias entre los posibles relámpagos que pueden caer a la Tierra durante una tormenta eléctrica, es necesario comprender el funcionamiento de los relámpagos. Si bien aún no se tiene total certeza sobre el tema, se plantea que este choque de energía se debe a la acumulación de cargas eléctricas en las nubes.

Las nubes de tormenta están repletas de pequeños trozos de hielo que chocan y golpean los electrones de los demás. Así, algunos trozos de hielo pierden electrones mientras que otros las ganan. Cuando ocurre lo primero, estos se cargan de energía positiva. Por su parte, el resto se carga de energía positiva.

Las partículas positivas suelen acumularse en la parte superior de las nubes, mientras que las negativas en el polo interior. Esto genera un enorme estallido de electricidad estática. En pocas palabras, a medida que las cargas se incrementan en ambas zonas, se producen intercambios de energía.

Con el paso del tiempo, un rayo de electrones pasará desde el lado negativo al positivo y más allá. En la mayoría de los casos, los rayos permanecen dentro de las nubes. Sin embargo, no son pocas las oportunidades en las que los electrones se dirigen hacia el suelo. En estos casos las partículas de agua cargadas de energía interactúan con el planeta Tierra.

Esto puede ocurrir de dos formas. En primer lugar, puede presentarse un relámpago negativo, que se produce cuando se transfieren cargas negativas desde las nubes hasta el suelo. Este tipo de relámpagos se corresponden con entre el 90 al 95% de los rayos que impactan contra el suelo.

En segundo lugar, pueden ocurrir relámpagos de carga positiva. Estos se producen cuando el intercambio se transfieren cargas positivas desde las nubes hacia la Tierra.

Los relámpagos de carga positiva son los más devastadores

Los relámpagos de carga positiva producen unos mil millones de voltios y 300.000 amperios.

Los relámpagos de carga positiva tienen su origen en las cargas positivas de energía que se acumulan en la zona superior de las nubes. En ocasiones, se presentan vientos fuertes que alejan las cargas negativas de la parte inferior de la nube, permitiendo que se liberen las cargas positivas hacia el suelo.

Este tipo de relámpagos son sumamente raros e infrecuentes. De hecho, representan tan solo el 5% de la totalidad de rayos que impactan el suelo. Sin embargo, pueden llegar a ser increíblemente peligrosos.

Mientras que los relámpagos de carga negativa pueden tener un alcance limitado, los rayos de carga positiva pueden alcanzar una distancia de entre 32 a 48 kilómetros. Adicionalmente, estos últimos tienen un mayor poder de destrucción.

Un relámpago de carga negativa puede producir aproximadamente 300 millones de voltios y 30.000 amperios de electricidad. Por su parte, los relámpagos de carga positiva producen unos mil millones de voltios y 300.000 amperios.

Científicos idean una manera indirecta de calcular el potencial eléctrico de las tormentas

Lo peor de todo es que estos últimos aparecen justo cuando la tormenta está arreciando. En este sentido, podría decirse que tienen el factor sorpresa a su favor. No obstante, debemos tener en cuenta que las probabilidades de morir debido al impacto de un relámpago son sumamente bajas.

Según estimaciones, en el 2017, solo 16 personas en los Estados Unidos perdieron la vida tras ser impactadas por un rayo. Sin embargo, lo mejor es seguir las recomendaciones de los expertos y resguardarse mientras dure la tormenta.

Referencia: The propagation speed of a positive lightning return stroke. https://doi.org/10.1029/GL014i011p01150

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