A pesar de su gran tamaño y singularidad, aún es muy poco lo que los científicos saben sobre el tiburón ballena. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que esta especie de tiburones, en lugar de ser exclusivamente carnívoros, tienen una dieta omnívora.

En este sentido, se descubrió que los tiburones ballena incluyen plantas dentro de su dieta; especialmente en tiempos de inanición, cuando las presas son escasas. Este descubrimiento podría revolucionar lo que se sabe respecto a la alimentación de estos grandes peces.

Esta es la razón por la que los peces no dejan de moverse

Hasta ahora, el tiburón ballena sigue siendo una especie incomprendida

El tiburón ballena es el pez más grande del mundo. En este sentido, pueden alcanzar una longitud de más de 12 metros y llegar a pesar más de dos toneladas. Esto equivale al peso de cuatro elefantes africanos, el animal terrestre más grande del planeta.

Por lo general, esta especie habita las cálidas aguas del trópico y varios especímenes suelen juntarse en zonas donde se encuentran sus principales fuentes de alimentación. Así, es común encontrarlos en el Golfo de México durante la temporada de desove de los peces o en la Isla de Navidad, en el Océano Indico, durante el desove anual de cangrejos rojos.

Más allá de todo esto, es poco lo que se sabe sobre estos enormes peces que enfrentan un serio peligro de extinción. Sin embargo, un estudio reciente podría dar pistas sobre la dieta de estos animales

En este caso, un equipo de investigadores analizó muestras de tejido de tiburones ballena a fin de rastrear formas estables de carbono y nitrógeno. Esta técnica permite identificar qué han comido los animales y cuándo fue la última vez que se alimentaron.

Para ello, los científicos tomaron tejidos tanto de tiburones ballena en cautiverio como en estado salvaje. Específicamente, se trabajó con cinco especímenes del acuario de Okinawa Churami y con ocho tiburones salvajes que se habían enredado en redes de pesca frente a la costa de Okinawa. De estos últimos, se obtuvieron muestras de sangre además de otros datos, y posteriormente se procedió a su liberación.

Hecho esto, los investigadores obtuvieron datos respecto a la salud general de los tiburones. Además, fue posible saber qué habían comido recientemente y cuánto tiempo había pasado desde su última comida.

De esta manera, se encontró que los tiburones salvajes habían comido recientemente algún tipo de materia vegetal. Adicionalmente, se descubrió que muchos de ellos habían atravesado un periodo de escasez prolongada de alimentos poco antes de su captura.

Se tienen nuevos datos respecto a la alimentación del tiburón ballena

Los investigadores encontraron las primeras evidencias directas que sugieren que estos grandes peces también se alimentan de plantas.

Tras analizar muestras de tejidos de tiburones ballena, tanto salvajes como en cautiverio, los investigadores encontraron que, como parte de su comportamiento natural, estos peces incluyen plantas dentro de su dieta.

En líneas generales, se observó que estos animales se alimentan tanto en el océano como en la costa y se obtuvieron datos que evidencian un periodo de inanición reciente. No conforme con esto, se obtuvieron las primeras evidencias directas respecto a patrones de alimentación herbívora en esta especie.

Los peces reconocen su propia imagen frente al espejo

Al respecto, los investigadores plantean que es posible que, durante las largas migraciones, los tiburones ballena se vean obligados a enfrentar periodos largos de ayuno que son remediados al alimentarse de algas y otras plantas. Asimismo, es posible que esta estrategia de alimentación sea puesta en marcha cuando otros alimentos escasean.

Por tanto, los investigadores proponen que el tiburón ballena, en lugar de ser una especie completamente carnívora, es omnívora. Además, plantean que esta estrategia de alimentación puede ser más común entre los tiburones de lo que se piensa. Sobre la base de esto, se tienen planificadas más investigaciones a fin de ahondar sobre el fenómeno.

Referencia: Enhancing insights into foraging specialization in the world’s largest fish using a multi‐tissue, multi‐isotope approach, (2019). https://doi.org/10.1002/ecm.1339

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