Recientemente, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático ha emitido un informe en el que se advierte que, de no reducir las emisiones de dióxido de carbono para el 2030, seremos testigos de un desastre climático irreversible.

Sobre la base de esto, científicos de todo el mundo se han dedicado a analizar estrategias a fin de disminuir la emisión de gases tóxicos a la atmósfera terrestre. En esta línea, un estudio reciente sugiere que mantener las calles en buen estado, representa una de las mejores estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

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El mantenimiento preventivo de las calles tiene un buen impacto para el medio ambiente

El sector del transporte terrestre es una de las mayores fuentes de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera terrestre. Esto se debe a los gases emanados por los automóviles, camiones y autobuses que constantemente transitan por las calles.

Sin embargo, una investigación reciente sugiere que el mantenimiento preventivo del pavimento implica una disminución considerable de las emisiones de gases de efecto invernadero.

No solo eso, sino que, además de compensar la contaminación generada durante la construcción de las carreteras, reduce el gasto público y representa un ahorro en el consumo de combustible, llantas y demás costos asociados a la reparación de vehículos.

Para concluir esto, Hao Wang, Profesor Asociado del Departamento de Ingeniería Civil y Ambienta en la Universidad de Rutgers, junto a un equipo de investigadores, analizó la base de datos de rendimiento del pavimento a largo plazo (LTPP, por sus siglas en ingles), del Departamento de Transporte de los Estados Unidos.

Específicamente, los investigadores se propusieron analizar el impacto ambiental de las reparaciones de las calles, prestando especial atención al mantenimiento del pavimento asfáltico. Como indicador, se tomaron en cuenta las emisiones de dióxido de carbono asociados al cambio climático.

De esta manera, se descubrió que el mantenimiento de las calles implica beneficios ambientales significativos ya que mejora las condiciones de la superficie, lo que se traduce en un pavimento más suave. Además, estas condiciones resultan en un ahorro energético y económico importante para los usuarios.

Además de reducir las emisiones de carbono, el mantenimiento preventivo de las calles implica un menor gasto de dinero y energía

Los resultados sugieren que mantener las calles en buen estado es beneficioso para el planeta y el presupuesto, tanto del estado como de los ciudadanos.

Tras llevar a cabo el estudio, los investigadores descubrieron que el mantenimiento constante de las calles implica una reducción de las emisiones de dióxido de carbono que puede alcanzar hasta el 2%.

No conforme con ello, las estrategias de preservación del pavimento pueden reducir el gasto de las agencias de transporte en un 10 a 30%. Adicionalmente, gracias a estas políticas, los conductores podrían ahorrar entre un 2 y un 5% de su presupuesto para combustible, llantas y demás costos de mantenimiento de sus vehículos.

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En pocas palabras, mantener las calles en buen estado, ahorra dinero y energía, además de disminuir la emisión de gases de efecto invernadero hacia la atmósfera terrestre. Por tanto, esta se plantea como una buena estrategia para frenar en cambio climático.

Sobre la base de esto, los investigadores invitan a los departamentos de planificación ciudadana a tener en cuenta estrategias de mantenimiento adecuadas que se traduzcan en un mayor cuidado medioambiental.

Referencia: Quantifying greenhouse gas emission of asphalt pavement preservation at construction and use stages using life-cycle assessment, (2019). https://doi.org/10.1080/15568318.2018.1519086

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