La obesidad es un importante problema de salud pública a nivel mundial. Sobre la base de esto, científicos de todo el mundo se han dedicado a analizar este fenómeno a fin de desarrollar estrategias que permitan reducir su incidencia.

Al respecto, un equipo de investigadores descubrió que la memoria influye sobre nuestros patrones de alimentación. Esto podría inspirar el desarrollo de estrategias que permitan prevenir la obesidad.

La memoria influye sobre la conducta alimentaria

Además del hambre, son muchos factores los que controlan la conducta alimentaria. Así, la mayoría de nuestras decisiones en torno a la alimentación reciben influencia de estímulos tales como el momento del día, la vista y el olor de la comida, los niveles de estrés, entre otros.

Sin embargo, un factor que se ha dejado de lado es la memoria. Sobre este tema, diversas investigaciones sugieren que los recuerdos de comidas recientemente consumidas funcionan como un mecanismo que controla nuestra conducta alimentaria en el futuro.

Por ejemplo, se ha observado que las personas que sufren de amnesia y no recuerdan su última comida, suelen ingerir una mayor cantidad de alimentos en las comidas siguientes. Asimismo, cuando las personas no prestan atención a lo que comen, bien sea por ver televisión o estar ocupadas con otra distracción, tienden a comer más en próximas oportunidades.

Por el contrario, cuando las personas reflexionan en torno a sus últimas comidas, tienden a cuidar más su alimentación en el futuro. Con esto en mente, un equipo de científicos manipuló las células del hipocampo de un grupo de ratones con el objetivo de analizar la influencia de la memoria sobre la conducta alimentaria.

Para ello, se empleó la técnica de optogenética, que permite controlar células individualmente a partir de haces de luz. Así, al interrumpir la función de las células del hipocampo, impidiendo la formación de recuerdos, los investigadores observaron un aumento significativo en la ingesta de comida en los ratones.

Los recuerdos sobre comidas previas influyen sobre la alimentación

Interrumpir la formación de recuerdos durante la comida puede aumentar la ingesta de alimentos en comidas posteriores.

Con el objetivo de analizar la influencia de la memoria sobre la ingesta de alimentos, un equipo de investigadores manipuló el funcionamiento de las células del hipocampo de un grupo de ratones.

Específicamente, los investigadores inhibieron el funcionamiento de las células del hipocampo 10 minutos antes, durante o después de que los roedores ingirieran sus alimentos.

De esta forma, se observó que inhibir la formación de recuerdos de la última comida ingerida, hizo que los ratones consumieran hasta el doble de comida en situaciones posteriores. Por otro lado, cuando se restauró el normal funcionamiento del hipocampo, los ratones volvieron a alimentarse como lo hacían antes del experimento.

A partir de ello, se sugiere que las células del hipocampo pueden inhibir el comportamiento alimentario al consolidar la memoria de la comida anterior. En pocas palabras, estas células son necesarias para limitar el consumo de alimentos en situaciones próximas.

Estos resultados podrían tener importantes implicaciones a la hora de desarrollar estrategias para luchar contra la obesidad. Por el momento, se plantean nuevas investigaciones a fin de comprender exhaustivamente el mecanismo de funcionamiento de este fenómeno.

Referencia: Postmeal optogenetic inhibition of dorsal or ventral hippocampal pyramidal neurons increases future intake, (2019). https://doi.org/10.1523/ENEURO.0457-18.2018