Las colonias de hormigas son muestra de una memoria colectiva que ha maravillado a los científicos desde hace mucho tiempo. Para comprender cómo funcionan estas colonias, es posible hacer un símil con el cerebro.

En las colonias de hormigas, tal como las neuronas en el cerebro, cada insecto se comunica entre sí gracias a interacciones químicas generadas por su comportamiento.

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Así mismo, tal como la memoria se almacena en función de la interacción de distintos grupos de neuronas, más allá del funcionamiento individual de cada una de ellas, se ha demostrado que las colonias de hormigas guardan recuerdos de forma independiente a la memoria de cada uno de sus integrantes.

La memoria de las hormigas funciona a partir de sus interacciones

La memoria se basa en cambios en los patrones de estimulación entre grupos de neuronas. En este caso, los recuerdos implican modificaciones en el comportamiento de grupos neuronales, más que eventos almacenados en una sola célula. De esta misma forma, funciona la memoria colectiva de las colonias de hormigas.

Numerosas investigaciones han demostrado que eventos pasados alteran el comportamiento de estos insectos, tanto a nivel individual como colectivo. Esto da pistas de la existencia de una memoria individual y una grupal.

Por ejemplo, las hormigas tienen la capacidad de recordar los caminos que recorren desde la colonia hasta el lugar donde consiguen alimentos.

En este caso, un equipo de investigadores demostró que los eventos pueden alterar de distintas formas el comportamiento de las hormigas dependiendo de su pertenencia a una colonia joven o a una mucho más madura.

Para concluir esto, en un primer momento, los investigadores observaron el comportamiento natural de distintas colonias de hormigas mientras buscaban alimento. Posteriormente, colocaron obstáculos ante los cuales estos insectos se vieron obligados a cambiar su comportamiento.

De esta manera se observó que, ante los obstáculos, todas las hormigas cambiaban sus patrones de forrajeo, incluso aquellas que no se veían perturbadas por las limitaciones impuestas. Aún más, estos cambios se mantuvieron durante los días posteriores al ensayo, a pesar de que los obstáculos habían sido removidos.

Sin embargo, algo que llamó la atención de los investigadores es que los efectos fueron distintos dependiendo de si se trataba de una colonia madura o una más joven.

El todo es más que la suma de sus partes

Los eventos pasados alteran el comportamiento de las hormigas, tanto a nivel individual como colectivo. Esto da pistas de la existencia de una memoria individual y una grupal.

Tras colocar una serie de obstáculos con el objetivo de impedir el funcionamiento normal de las hormigas, se descubrió que toda la colonia cambiaba su comportamiento, a pesar de que algunos insectos no se veían afectados individualmente por la situación.

Sin embargo, estos cambios fueron distintos en colonias maduras, en comparación con otras más jóvenes. Específicamente, las colonias más antiguas y con mayor población, mantenían un comportamiento más estable que las colonias más jóvenes.

Así, las colonias más maduras se mostraban más interesadas en la búsqueda de alimentos que en responder a los obstáculos. En pocas palabras, estas colonias eran menos reaccionarias que las colonias más jóvenes.

Esto sugiere que las colonias más viejas adquieren la capacidad de actuar de forma más sabia que las jóvenes. Al respecto, los investigadores explican que esto depende de la forma en que las hormigas interactúan entre sí.

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A medida que las colonias son más grandes y madura, las tasas de interacción entre los insectos son mayores, propiciando una memoria colectiva más estable. Este mismo fenómeno se observa al analizar el funcionamiento de la memoria a nivel cerebral.

Por tanto, los investigadores concluyen que la memoria colectiva de las colonias de hormigas son más que la suma de los recuerdos de cada insecto. Más bien, es el resultado de la interacción entre todos estos. Así, tal como las neuronas, ninguna hormiga individual recuerda nada, a pesar de que la colonia si lo hace.

Referencias:

  1. From division of labor to the collective behavior of social insects. https://doi.org/10.1007/s00265-015-2045-3
  2. Trail communication and directional recruitment to food in red wood ants (Formica). https://www.jstor.org/stable/23734459

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