Como parte del bagaje cultural del ser humano, podemos encontrar muchas historias de monstruos y animales mitológicos. Solo por mencionar algunos, tenemos la historia del monstruo del lago Ness, Pie Grande y otros seres mitológicos que, hasta ahora, no se ha demostrado su existencia.

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Tal como reportamos en notas pasadas, el origen de muchos monstruos y animales mitológicos podemos encontrarlo en los viajes de los antiguos exploradores que, al hacer frente a criaturas desconocidas, argumentaban haber sido testigos de animales míticos.

Sin embargo, luego de años de investigación se ha descubierto que estos animales mitológicos, más que ser criaturas de leyenda, son animales reales que, para la época, eran completamente desconocidos.

A continuación, te presentamos una serie de animales reales que, en el pasado, se pensaba que eran seres mitológicos producto de la magia o de algún capricho de la naturaleza.

¿Narvales o unicornios marinos?

El narval es una especie de cetáceo odontoceto de la familia Monodontidae. Esta especie de cetáceos puede ser encontrada en los mares del Ártico y en el norte del Océano Atlántico. Por su curiosa morfología, muchos navegantes antiguos se aprovecharon de estos cetáceos para engañar a unos cuantos incautos.

Específicamente, el narval es un animal parecido a una beluga que puede llegar a pesar más de una tonelada; sin embargo, su característica más distintiva es un enorme diente que sobresale de su rostro que puede llegar a medir casi 300 centímetros y alcanzar un peso de 10 kilogramos.

En la Edad Media, ante la presencia de este animal, los exploradores creían ser testigos de una especie de unicornios marinos. De hecho, los más astutos, llevaban muestras de sus dientes a los puertos como evidencia irrefutable de la existencia de estos animales mitológicos.

Así, los mercaderes vendían dientes de narval a cifras astronómicas como si fuesen el cuerno de un unicornio. Esto representaba una valiosa pieza de colección para los más excéntricos.

De hecho, para el año de 1577, un explorador inglés, llamado Martin Frobisher, llevó los restos de un narval muerto ante la reina, como prueba de la existencia de los unicornios marinos. Sin embargo, con el pasar de los años, se descubrió que estas criaturas, más que ser animales mitológicos, eran parientes cercanos de las ballenas.

En el pasado se creía que los rinocerontes eran unicornios

Actualmente, nos imaginamos a los unicornios como caballos elegantes y majestuosos, con un grácil cuerno en su frente. Sin embargo, en el pasado, los primeros en avistar un rinoceronte pensaron que estaban ante la presencia de un unicornio.

Las primeras descripciones de los rinocerontes, que datan del primer siglo después de Cristo, giran en torno a un animal con la cabeza de un ciervo, los pies de un elefante y la cola de un jabalí. Asimismo, en los registros se deja ver la descripción de un cuerno proyectado desde la mitad de su frente hacia arriba. En atención a esto, los exploradores aseguraban estar ante la presencia de un unicornio.

Sin embargo, más adelante estas criaturas fueron clasificadas como parte de la familia de los mamíferos placentarios, pertenecientes al orden de los perisodáctilos. De esta manera, el rinoceronte perdió su halo de animal mitológico y, hasta el momento, no se tienen evidencias de la existencia de los unicornios, más allá del imaginario colectivo.

Si, los ornitorrincos son animales reales

El ornitorrinco podría ser uno de los animales más extraños sobre la faz del planeta. Los ornitorrincos son mamíferos acuáticos venenosos que ponen huevos. Asimismo, estos animales tienen el cuerpo de un castor y el pico de un pato.

No por nada, los primeros naturalistas que revisaron un espécimen de este animal pensaron que estaban siendo víctimas de un vil engaño.

Como se comentó anteriormente, durante el Renacimiento, eran comunes las leyendas de exploradores que se enfrentaban a criaturas mitológicas.

Para darle más auge a estas historias, los más astutos tomaban partes de distintos animales con el objetivo de crear una criatura extraña y despertar el morbo de los espectadores. De hecho, este es el origen de las famosas sirenas de Fiji.

En atención a esto, científicos y naturalistas se mostraban escépticos cuando recibían extraños especímenes de animales para ser analizados. Sin embargo, esto podía dar lugar a confusiones, tal como ocurrió con el ornitorrinco.

En este sentido, los primeros en analizar el cuerpo de un ornitorrinco pensaron que se trataba de la invención de algún explorador. Por tanto, se rehusaron a incluir esta especie como parte del reino animal. En pocas palabras, nadie creyó que fuese posible la existencia de un híbrido entre un pez, un pato y un castor.

Afortunadamente, avistamientos y estudios posteriores demostraron que el ornitorrinco es una criatura real y esta curiosa especie fue incluida dentro del registro biológico.

¿Gorilas o Pie Grande?

Todos estamos familiarizados con la historia de una enorme criatura, similar a un ser humano, pero cubierto de pelo y con una fuerza 10 veces superior. Fácilmente podríamos pensar que se trata de Pie Grande. Sin embargo, esta sería la primera descripción de la que se tiene registro sobre los gorilas.

Durante el siglo V antes de Cristo, los exploradores narraban historias de monstruos similares al ser humano que rondaban sus campamentos en la selva. Para esa época, la existencia de los gorilas era completamente desconocida para el ser humano.

Más bien, era objeto de innumerables leyendas sobre animales mitológicos, tenebrosos y potencialmente peligrosos.

Posteriormente, no fue sino hasta el año de 1847 cuando los científicos identificaron plenamente los gorilas como parte de la familia de los primates.

La leyenda del Kraken

Nuestros mares y océanos son entornos que han inspirado la creación de las más increíbles leyendas sobre monstruos y animales mitológicos. Por ejemplo, los griegos narraban la historia de una diosa marina de seis cabezas llamada Escila.

Por su parte, en las Bahamas se cree en la existencia de una criatura mitad tiburón mitad pulpo, llamada Lusca. Sin embargo, una de las leyendas marinas más conocidas es la del Kraken.

Según las historias, el Kraken forma parte de una leyenda escandinava sobre la existencia de un enorme calamar gigante que devoraba barcos, dejando únicamente devastación a su paso.

De hecho, esta criatura fue descrita en el siglo XVIII como un ser mitológico, luego de una de las primeras exploraciones científicas modernas del mundo marino. Sin embargo, para 1853, el naturalista noruego Japetus Steenstrup, determinó que el Kraken no es más que un calamar gigante.

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Quizás, la confusión tiene su origen en lo esquivos que son estos animales, lo que dificulta su estudio científico. No obstante, está más que claro que estos animales, más allá de ser criaturas mitológicas, son seres reales que viven en las profundidades del mar.

Tal como vemos, muchos animales que en el pasado se creían seres de leyenda, gracias al estudio científico se ha demostrado su veracidad. Así, teniendo en cuenta que diariamente los investigadores descubren nuevas especies de plantas y animales, no sería sorprendente que, algún animal que actualmente consideramos legendario, termine siendo totalmente real.

Referencias:

  1. How Many Species Are There on Earth and in the Ocean?. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.1001127
  2. The Role of Animals in Human Culture. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-809913-1.00015-6

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