Muchas personas alrededor del mundo sufren de dolor crónico. Sin embargo, los científicos aún no comprenden completamente esta condición, lo que dificulta su tratamiento.

Sobre este tema, se plantea que una de las fuerzas impulsoras del dolor crónico son los recuerdos de dolores anteriores. Ahora, un estudio reciente demostró que los hombres recuerdan en mayor medida el dolor que las mujeres. Esto podría hacer que los hombres sean más propensos a sufrir de esta condición que las mujeres.

Los recuerdos felices disminuyen el riesgo de depresión en los adolescentes

Los hombres son más sensibles al recuerdo del dolor

Con el objetivo de estudiar las respuestas al dolor en humanos y ratones, un equipo de investigadores desarrolló un experimento. En este, los participantes fueron llevados a una determinada habitación, donde se les aplicaron estímulos dolorosos en una de sus extremidades.

Posterior a esta experiencia inicial de dolor, los investigadores incrementaron la intensidad de los estímulos dolorosos por un tiempo determinado.

Al día siguiente, para investigar el rol que desempeña la memoria en la experiencia del dolor, se le solicitó a algunos participantes que regresaran a la misma habitación. Por su parte, otros participantes fueron llevados a un cuarto distinto.

Allí, una vez más, los investigadores expusieron a los participantes a los mismos estímulos dolorosos. Sin embargo, en esta oportunidad, los participantes masculinos que estaban en la misma habitación reportaron un dolor más intenso que el experimentado el día anterior.

Lo curioso del caso es que este fenómeno ocurrió sólo en los participantes masculinos, es decir, tanto hombres como ratones macho. Las mujeres no evidenciaron aumento alguno en la intensidad del dolor.

En pocas palabras, la evidencia sugiere que los recuerdos previos sobre experiencias dolorosas influyen sobre sensaciones presentes de dolor. No obstante, este efecto solo se observó en los participantes masculinos.

Hombres y mujeres difieren en su respuesta al dolor

Las experiencias previas de dolor tienen una influencia más marcada en hombres que en mujeres.

Luego del experimento, los investigadores confirmaron los resultados al bloquear los recuerdos dolorosos de un grupo de ratones inyectando una sustancia química en sus cerebros. Así, se observó que los ratones con sus recuerdos intactos mostraban más signos de dolor en ensayos posteriores que aquellos a los que se les había bloqueado la memoria.

Respecto a los resultados del experimento, los investigadores explican que, en el segundo ensayo del experimento, es posible que los participantes masculinos anticiparan el dolor, lo que generó estrés e incrementó la sensibilidad a los estímulos dolorosos.

Por esta razón, durante el segundo ensayo se reportaron niveles más intensos de dolor a pesar de que los estímulos eran los mismos. Por su parte, si bien se esperaba una mayor sensibilidad en la segunda fase del experimento, los investigadores aún no se explican por qué este efecto se mostró particularmente marcado en los participantes masculinos.

Los recuerdos de nuestra última comida influyen sobre la siguiente

Estos resultados aportan evidencias que validan la teoría que plantea que el dolor crónico es el resultado de recuerdos de dolores previos. De ser así, podrían diseñarse tratamientos dirigidos a modificar los recuerdos para disminuir la intensidad del dolor.

No obstante, se requieren más investigaciones a fin de analizar las diferencias de género observadas en torno a este fenómeno.

Referencia: Male-specific conditioned pain hypersensitivity, (2019). http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2018.11.030

Más en TekCrispy