Durante años, se ha planteado que las personas con autismo tienen importantes dificultades a la hora de procesar las emociones. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que esto podría ser un completo malentendido.

En este sentido, tras llevar a cabo un experimento, se descubrió que las personas con autismo pueden ser igual de buenas o hasta mejores, a la hora de identificar ciertas emociones en otras personas.

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Las personas con autismo pueden entender las emociones de los demás

Desarrollar la capacidad de empatía no es una tarea sencilla y, de acuerdo a la bibliografía tradicional, esto es particularmente complejo para las personas con autismo. Al respecto, se plantea que el autismo representa una barrera para entender emociones complejas.

No obstante, una investigación reciente sugiere que esto podría ser un malentendido. Para probar esto, los investigadores desarrollaron un experimento en el que participaron 24 personas con autismo y 24 personas sin el diagnóstico.

Durante el experimento, se emplearon método de rastreo ocular de última generación mientras los participantes leían una historia respecto a un personaje que experimenta arrepentimiento o alivio.

Específicamente, en la historia, el personaje toma una decisión que trae buenos resultados o consecuencias negativas. Así, en la oración final del cuento se explicita el estado de ánimo del personaje a partir de una frase como “se sintió feliz” o “se molestó por su decisión”. No obstante, en algunos casos la emoción final coincidía con el resto de la historia, mientras que en otros era contradictoria.

En cuanto a los resultados, se observó que cuando el final era contradictorio, la mayoría de los participantes le dedicaban más tiempo a la lectura de la historia, pues repasaban las oraciones anteriores con mayor frecuencia. Esto sugiere que los participantes estaban tratando de darle sentido a una historia contradictoria.

Adicionalmente, se descubrió que al inferir las emociones del personaje, el desempeño de los participantes con autismo fue similar al de las personas sin el diagnóstico. Incluso, a la hora de interpretar el alivio del personaje, los participantes con autismo lograron un mejor desempeño.

A partir de ello, los investigadores plantean que las personas con autismo pueden tener mejores capacidades empáticas y de procesamiento emocional de lo que se considera tradicionalmente.

El malentendido podría estar más relacionado a la expresión emocional que a la comprensión

Es posible que las dificultades de las personas con autismo sean más de expresión emocional que de comprensión.

A grandes rasgos, la habilidad evaluada por los investigadores se denomina pensamiento contrafactual. Específicamente, el pensamiento contrafactual ayuda a predecir las emociones ante determinadas situaciones. En este caso, estudios previos sugieren que las personas con autismo tienen dificultades para poner en marcha este tipo de pensamiento.

Sin embargo, los nuevos resultados plantean un escenario distinto. Tras el experimento, los resultados sugieren que las personas con autismo pueden emplear procesos complejos para entender la perspectiva de otros y hacer predicciones en torno a ello.

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Al respecto, los investigadores proponen que este malentendido podría deberse al método de evaluación. En los estudios previos, las personas debían describir con sus propias palabras las emociones tomadas en cuenta; no obstante, en la investigación se utilizó tecnología de seguimiento ocular, eliminando el sesgo que pudiese afectar a los participantes.

De esta forma, se plantea la posibilidad de que las dificultades mostradas por las personas con autismo podrían estar más relacionadas con la expresión emocional que con la comprensión. No obstante, tratándose de un estudio pequeño, son necesarias más investigaciones que permitan corroborar los resultados.

Referencia: Intact Counterfactual Emotion Processing in Autism Spectrum Disorder: Evidence From Eye-Tracking, (2018). https://www.doi.org/10.1002/aur.2056

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