La indefensión aprendida es un fenómeno psicológico que ocurre cuando una persona asume que no tiene el control sobre las situaciones que afronta, por lo que se da por vencida rápidamente. En pocas palabras, las personas aprenden que están indefensas ante cualquier situación adversa, por lo que ni siquiera intentan salir de ella.

Este fenómeno afecta a miles de personas alrededor del mundo, obstaculizando el libre desenvolvimiento de sus actividades cotidianas. La buena noticia es que la indefensión aprendida tiene solución. Veamos de qué se trata y cómo podemos superarla.

¿Qué es la indefensión aprendida?

La indefensión aprendida es un modelo para explicar la depresión desarrollado por el Psicólogo Martin Seligman. A grandes rasgos, la indefensión aprendida implica el aprendizaje de que, independientemente de nuestras acciones, estas no tendrán el efecto deseado.

Así, las personas aprenden a rendirse rápidamente ante cualquier circunstancia adversa, lo que genera un estado depresivo que afecta significativamente su vida. Por ejemplo, si una persona es rechazada constantemente en su búsqueda de empleo, aprenderá que esta conducta es inútil, por lo que dejará de buscar trabajo.

Este modelo fue desarrollado tras una serie de experimentos realizados con perros. En particular, los animales fueron colocados en jaulas de las que no podían escapar. Allí, se les propinaron descargas eléctricas dolorosas y se les impidió huir de ellas.

Posteriormente, los perros fueron colocados en otras jaulas de las que podían escapar fácilmente. Sin embargo, como ya habían aprendido que, independientemente de lo que hicieran, era imposible escapar de las descargas eléctricas, ni siquiera lo intentaban.

Seligman llamó a este fenómeno indefensión aprendida y posteriormente descubrió que se aplicaba a un sinnúmero de situaciones de la vida cotidiana, causando depresión.

¿Cómo superar la indefensión aprendida?

La mejor recomendación para lidiar con el malestar emocional es buscar ayuda especializada.

Tal como vemos, la indefensión aprendida es un fenómeno psicológico que puede paralizar la fuerza de voluntad de los individuos. Esto se traduce en un cuadro depresivo que impide que las personas realicen óptimamente sus actividades cotidianas.

La buena noticia es que este problema tiene solución. En contraposición al fenómeno de la indefensión aprendida, Seligman propone el optimismo aprendido.

La mayor parte del sufrimiento humano tiene que ver con su interpretación de los eventos que afronta diariamente. Así, tal como se desarrolla el estado de indefensión, es posible aprender a ser optimistas. Para ello, se cuenta con dos recursos particulares.

En primer lugar, para superar la indefensión aprendida, las personas deben exponerse a situaciones que le demuestren que efectivamente tiene el control sobre su vida. Hacer esto significa descomponer grandes objetivos en objetivos más pequeños y fáciles de alcanzar.

Así, al ir logrando poco a poco sus metas, las personas retomaran el control de sus vidas y aprenderán que sus acciones pueden producir los efectos deseados.

En segundo lugar, es importante aprender a cambiar las interpretaciones de los eventos. Por tanto, debemos aprender a identificar nuestros pensamientos ante determinadas situaciones y desarrollar pensamientos que generen bienestar. La idea es romper el ciclo de pensamientos negativos que aumentan la vulnerabilidad hacia la depresión.

Finalmente, es de hacer notar que, ante un cuadro como este, lo más importante es buscar ayuda especializada. Por tanto, la mejor recomendación es asistir a terapia psicológica en caso de sentir algún tipo de malestar emocional.

Referencia: Failure to escape traumatic shock. http://dx.doi.org/10.1037/h0024514