Cuando una persona se encuentra extremadamente desmotivada, inactiva y desesperanzada, se suele decir que se encuentra como “muerta en vida”. Sin embargo, esto puede ir más allá de una simple frase y convertirse en realidad. Así, existe un extraño trastorno mental, llamado Síndrome de Cotard, a partir del cual las personas están completamente convencidas de que están muertas o en estado de descomposición.

Específicamente, el síndrome de Cotard, también llamado delirio nihilista o de la negación, se trata de una enfermedad mental que ha afectado a unas 100 personas en todo el mundo, llevándolas a negar su existencia, bajo la creencia de haber muerto. Veamos de qué se trata, cuáles son sus síntomas y qué tiene por decir la ciencia al respecto.

¿Qué es el síndrome de Cotard?

Las personas con síndrome de Cotard están convencidas de estar muertas en vida.

El síndrome de Cotard es una rara enfermedad psiquiátrica en la cual las personas piensan que están muertas, a pesar de estar vivas. En pocas palabras, los pacientes con este síndrome aseguran su no existencia.

Así, las personas que sufren de este trastorno niegan que su cuerpo exista. En este sentido, se encuentran convencidas de que no tienen nervios, sangre u órganos internos. Creen que su existencia no es real. De hecho, estos pacientes pueden llegar a creer que sufren la putrefacción de sus órganos, siendo capaces de alucinar el olor propio de la descomposición.

En líneas generales, el delirio gira en torno a la creencia de que su cuerpo no existe y que su existencia es imaginaria. Asimismo, las personas con esta enfermedad psiquiátrica pueden creer que se están quedando sin sangre, que sus órganos se están descomponiendo y que los gusanos se están comiendo su organismo.

Entonces, bajo la creencia de estar muertas, estas personas no necesitan alimentarse, ni satisfacer ningún tipo de necesidad biológica. Además de esto, es posible el desarrollo de un cuadro depresivo y la puesta en marcha de conductas de riesgo ya que, bajo la premisa de estar muertas, estas personas no tienen cuidado alguno con su vida.

Si bien se han registrado pocos casos de esta enfermedad, se plantea que se puede manifestar de dos maneras. Así, puede desarrollarse el síndrome de Cotard tipo I, caracterizado por la presencia de ansiedad, tristeza patológica, hipocondría y delirios de negación, o el síndrome de Cotard tipo II, que presenta los mismos síntomas además de alucinaciones.

Por lo general, esta enfermedad se desarrolla en comorbilidad con otros trastornos psicopatológicos tales como trastorno bipolar, esquizofrenia, depresión, despersonalización y demencia.

Este es el origen del síndrome de Cotard

Solo se tiene registro de unos 100 casos de síndrome de Cotard hasta la fecha.

El síndrome de Cotard fue descrito por primera vez por el Neurólogo Jules Cotard, de quien deriva su nombre. Así, la primera mención de este trastorno fue realizada en una conferencia en 1880 bajo el nombre de “délire de négation” o delirio nihilista.

En este sentido, el primer caso identificado fue el de una mujer, apodada “Mademoiselle X” por el Doctor Cotard, tras reportar que creía que algunos de sus órganos no existían. Mademoiselle X sufría de una depresión sumamente severa y aseguraba estar condenada a la muerte en vida.

Así, en el curso de su enfermedad, esta mujer empezó a sentir que sus órganos se estaban descomponiendo, ocasionándole la muerte, a pesar de estar viva. También, en 1990 se tuvo registro de otro paciente con este extraño síndrome.

Este hombre alucinaba y sentía que sus órganos se estaban descomponiendo. Para la época, al no existir un tratamiento adecuado, el paciente fue dado de alta del hospital, por lo que fue llevado a casa junto a su madre. Así, convencido de estar muerto, se dedicó a yacer en su cama hasta que realmente murió.

Por su parte, uno de los últimos casos registrados de este trastorno fue el de un joven que prefería estar en el cementerio, ya que era lo más cerca que podía estar de la muerte. Este joven estaba totalmente convencido de que su cerebro y otros órganos no existían. Por lo tanto, no hablaba ni comía.

Tras revisiones médicas, se descubrieron patrones inquietantes de actividad cerebral. En particular, una serie de tomografías revelaron que sus neuronas funcionaban tal como las de una persona durante la anestesia o en un estado de sueño profundo.

Así, las personas que sufren de este trastorno piensan y funcionan como si estuviesen muertas en vida. Y, quizás lo más curioso del caso, es que su actividad neuronal pareciese reflejar dicho estado. Veamos cuales pueden ser las causas de este curioso trastorno.

¿Cuáles son las causas del síndrome de Cotard?

Para los científicos no ha sido fácil identificar las causas del síndrome de Cotard.

Dada la complejidad y la poca prevalencia de este síndrome, ha sido difícil para los científicos delimitar sus causas. Por lo tanto, en la actualidad no se tiene total certeza respecto a su etiología.

Sin embargo, estudios recientes sugieren que el desarrollo del síndrome de Cotard está relacionado al funcionamiento del cerebro.

Específicamente, se plantea que dos estructuras cerebrales se ven afectadas durante el curso de la enfermedad. En primer lugar, se han observado patrones anormales de activación cerebral en el giro fusiforme. Esta estructura se encarga del procesamiento de la información y del reconocimiento facial.

Asimismo, se ha encontrado que la amígdala y el sistema límbico de estos pacientes funcionan de forma patológica, lo que se traduce en dificultades para procesar las emociones.

De esta manera, se ve interrumpido el procesamiento de la información, afectando principalmente las respuestas emocionales, haciendo que las experiencias carezcan de sentido y significado, tal como si la persona estuviese muerta.

Finalmente, los expertos aseguran que, teniendo en cuenta la variedad de síntomas que pueden desarrollarse en los distintos pacientes, el tratamiento de este síndrome no resulta sencillo. Por lo general, el síndrome de Cotard es tratado con medicamentos antipsicóticos, antidepresivos y terapia electroconvulsiva. Aun así, algunos pacientes tienen que aprender a vivir con sus síntomas.

Referencias:

  1. Cotard’s syndrome: analysis of 100 cases. https://doi.org/10.1111/j.1600-0447.1995.tb09764.x
  2. Cotard’s syndrome: A review. http://doi.org/10.1007/s11920-009-0031-z