La demanda al sitio oficial de la galardonada cantante Beyoncé debe dejar qué pensar para todos aquellas marcas que aún no se toman en serio el tema del sesgo existente para las personas con discapacidad visual.

Parkwood Entertainment, compañía de entretenimiento de Knowles, recibió el primer jueves del año una demanda colectiva que fue presentada por Mary Conner, una mujer legalmente ciega.

Conner introdujo la demanda alegando que el sitio web Beyoncé.com no es accesible para usuarios que posean discapacidades visuales, ya que ella misma intentó ingresar al portal para completar una compra en diciembre del año que acaba de terminar y todo fue en vano.

Según la demanda que fue publicada por The Hollywood Reporter, el sitio oficial no cumple con la Ley de Estadounidenses con Discapacidades, y esto fue lo que le prohibió a Conner realizar la compra de la sudadera de la colección por las festividades.

Al mismo tiempo en ella se describen distintas maneras en las que el portal web se encuentra incumpliendo la ley establecida y no permite que aquellos que padezcan de alguna discapacidad visual puedan navegar por el sitio.

Conner también alega que el sitio no cuenta con texto alternativo en los gráficos, función cuya esencia es la de permitir “escuchar” las imágenes y así quienes no puedan verlas entender que es lo que ocurre. Además, se suma a la lista de alegatos que el portal tampoco cuenta con menús desplegables ni enlaces de navegación accesibles.

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La demanda afirma que Parkwood al no mejorar el sitio web está excluyendo a los ciegos y discapacitados visuales de poder gozar plena y equitativamente de “la creciente economía de Internet” que además es importante resaltar forma parte fundamental del mercado y la vida diaria.

Beyoncé no es la única en pasar por esto

Aunque muchos se pueden sorprender que aún en el año 2019 existan compañías que presentan limitantes para los discapacitados visuales, Beyonce.com no es el único caso de una empresa que “excluye” a cierta parte de la comunidad.

Justo el año pasado se introdujo una demanda bastante similar en contra de la marca de maquillaje Glossier. Una mujer legalmente ciega alegó haberse encontrado con múltiples berreras de acceso que no le permitían navegar con facilidad por el sitio de la compañía.

Hay quienes no ven de esto un signo de discriminación claro, pero como le afirmó Cynthia Bennett, quien es futura PhD en Diseño e Ingeniería Centrada en Humanos de la Universidad de Washington, al portal Gizmodo, los sitios inaccesibles comenten una discriminación discreta que se puede entender como que las personas con discapacidad no son bienvenidas por la compañía.

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