Un juez federal del distrito de Manhattan, Nueva York, ha emitido una orden judicial contra una ley firmada en agosto pasado por el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, que obliga a las plataformas de alojamiento turístico como Airbnb a compartir los datos privados de los anfitriones de los hospedajes.

Según lo reseñado en la legislación, los datos que las compañías deben compartir con los funcionarios de Nueva York incluyen nombres y direcciones personales de los anfitriones, así como también si se alquilan habitaciones individuales o apartamentos completos.

La decisión se conoció a través de The New York Times (NYT), que logró acceder al dictamen emitido por el juez Paul Engelmayer, donde se afirma lo siguiente:

La ciudad no ha citado ninguna decisión que sugiera que la apropiación gubernamental de registros comerciales privados en tal escala, sin el respaldo de una sospecha individualizada o una justificación personalizada, califique como una búsqueda y confiscación razonables.

Quienes defienden esta normativa alegan que contribuirá con las autoridades de Nueva York en el cumplimiento de las regulaciones del estado. Dichas regulaciones establecen que en la mayoría de las edificaciones de la ciudad, los apartamentos no pueden ser alquilados por menos de 30 días a menos que el inquilino viva en el recinto durante todos los días del alquiler.

Mientras que algunos expertos que se oponen a la ley de Nueva York afirman que esta tiene fallas, Airbnb asegura que limitar el alcance de los alquileres perjudica enormemente a los residentes de Nueva York. En este sentido, Julie Samuels, directora ejecutiva de Tech:NYC afirmó en un comunicado:

El proyecto de ley, tal como está escrito, impone desafíos innecesarios a la industria de compartir hogares y tiene otras preocupaciones sobre la privacidad, los ingresos fiscales y el lenguaje vago (…) El fallo del juez Engelmayer nos da tiempo para revisar la ley, ofreciendo a las partes interesadas la oportunidad de tener una conversación positiva sobre la elaboración de reglas más sensatas, del siglo XXI.

Nueva York no es la única ciudad en imponer regulaciones estrictas a Airbnb. En San Francisco también existe una ley desde el año pasado que exige que los anfitriones completen un registro y paguen una tarifa por alquilar sus viviendas. Asimismo, en China y Japón existen leyes que regulan las compañías que comparten alojamientos.

En respuesta al dictamen emitido hoy por el juez de Manhattan, Airbnb afirmó que esta decisión representa una gran victoria para la compañía y sus usuarios, incluyendo a los miles de residentes de la ciudad de Nueva York que estaban en riesgo de ser vigilados de manera ilegal. Por su parte, el alcalde de Blasio dijo que esta ley buscaba detener a los propietarios en la creación de hoteles ilegales en sus viviendas, asegurando además que la legalidad finalmente prevalecerá.