A la hora de emitir juicios, nos basamos en distintas fuentes de información. En líneas generales, al emitir una opinión, las personas suelen tomar en cuenta datos estadísticos, obtenidos de fuentes confiables, o principios morales, formados a lo largo de la vida.

Sin embargo, de acuerdo a una investigación reciente, al emitir juicios sociales, las personas suelen mostrar una discrepancia entre los datos estadísticos y sus principios morales. Esto podría tener implicaciones sobre la participación ciudadana en la implementación de políticas sociales.

Emitimos juicios sobre la base de estadística, pero criticamos a quienes lo hacen

Siguiendo los resultados de una investigación reciente, las personas emiten juicios sobre quienes tienen más probabilidades de ejercer una profesión sobre la base de datos estadísticos, pero critican a aquellos que se comportan de la misma forma.

En otras palabras, las personas rechazan a aquellos que usan promedios grupales para emitir juicios sobre otros, calificándolos como poco inteligentes y carentes de bondad; sin embargo, cuando se encuentran en la misma situación, usan la misma fuente de información.

Esto sugiere que, a la hora de emitir juicios, se contrapone el enfoque estadístico y los principios morales. Para probarlo, los investigadores diseñaron un experimento. En este, se le informó a 199 participantes que un hombre y una mujer habían llevado a cabo una cirugía.

A partir de ello, se les solicitó que emitieran su opinión respecto a las probabilidades de que el médico fuese hombre o mujer. Posteriormente, los participantes se enteraron de que una persona había dicho que había más probabilidades de que el médico fuese de sexo masculino.

Ante ello, los participantes mostraron un 93% de acuerdo en torno a la idea de que existían las mismas probabilidades de que el médico fuese hombre o mujer. Adicionalmente, calificaron que la persona que había emitido la opinión anterior era injusta y poco inteligente al afirmar que era más probable que el médico fuese un hombre.

Estos mismos resultados se obtuvieron cuando los investigadores replicaron el experimento en plataformas digitales.

Existe una discrepancia entre lo moral y lo estadístico

A pesar de usar la estadística para emitir una opinión, criticamos a quienes lo hacen.

Luego de ese primer experimento, los investigadores demostraron que las personas, cuando deben emitir un juicio, se basan en datos estadísticos, a pesar de haber criticado este mismo comportamiento en otras personas.

Esto sugiere que, a la hora de emitir juicios sobre temas sociales, existe una discrepancia entre lo estadístico y lo moral. En este caso, las personas critican a aquellos que usan un enfoque estadístico pero, cuando se encuentran en la misma situación, usan este mismo tipo de datos.

Al respecto, los investigadores explican que los datos estadísticos pueden implicar conclusiones moralmente reprochables, lo que puede despertar críticas externas. Sin embargo, cuando una persona debe emitir una opinión, suele priorizar los datos estadísticos, ya que se consideran objetivos.

Así, puede existir incongruencia entre la percepción de los juicios personales y los juicios que hacen los demás. En última instancia, esto podría tener importantes implicaciones en temas legales, educativos, económicos y sociales, en los que la disparidad entre los valores y el comportamiento pueden tener consecuencias significativas.

Referencia: People Make the Same Bayesian Judgment They Criticize in Others, (2018). https://doi.org/10.1177/0956797618805750

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