La mayoría de los colibríes han evolucionado un pico y una lengua perfectamente diseñados para alimentarse. En este sentido, sus picos tienen la forma perfecta para alcanzar el néctar de las plantas y nutrirse de él.

Sin embargo, se ha observado que el pico de algunas especies de colibrí se ha adaptado, priorizando la lucha y la competición por los recursos, por encima de la alimentación. En estas especies, los picos de estas aves les permiten luchar contra otras, pero representan una desventaja a la hora de alimentarse.

No todos los colibríes tienen picos que les facilitan la alimentación

A lo largo de la evolución, muchas especies de colibrí han desarrollado picos que les permiten alimentarse eficientemente del néctar de las flores. En este sentido, se ha observado que diferentes colibríes han adaptado sus picos a las flores que pueden encontrarse en sus hábitats naturales.

Esto les garantiza una fuente de alimentación constante. De hecho, se plantea que flores y colibríes han evolucionado de forma conjunta en función de su interacción. En este caso, las aves han adaptado sus picos a la forma de la flor para alimentarse, y las flores han adaptado su forma, facilitando el acceso a los colibríes, lo que les garantiza la polinización.

Sin embargo, en algunas especies de colibríes se han observado picos con formas extrañas que, en lugar de facilitar su alimentación, representan excelentes herramientas de lucha. Para investigar esto, un equipo de científicos analizó cientos de imágenes y videos de colibríes en sus hábitats naturales.

De esta forma, se descubrió que en América del Sur, algunos colibríes han priorizado la lucha por encima de la alimentación eficiente, desarrollando picos que les permiten competir por los recursos con otras especies.

En este caso, en lugar de tener picos cóncavos y flexibles para alimentarse, estas especies de colibrí tienen un pico rígido de punta dura y en forma de cono que les permite atacar a otras aves. Asimismo, su morfología les permite arrancar unas cuantas plumas de su rival en medio de la lucha.

Algunos colibríes tienen picos que les permiten luchar, pero dificultan la alimentación

Algunas especies de colibrí muestran picos rígidos que les ayudan a pelear, pero dificultan la alimentación.

La mayoría de los colibríes tienen picos flexibles y de bordes suaves, además de una forma cóncava, similar a la de una cuchara, que les permiten extraer al máximo el néctar depositado en las flores. Sin embargo, algunas especies de colibrí se salen de este patrón.

Así, en lugar de un pico flexible, tienen picos rígidos y cónicos, con forma de daga, que les permiten luchar con eficacia contra otras aves. Asimismo, se han descubierto adaptaciones en las alas de los colibríes machos, volviéndose más aerodinámicas para las luchas en vuelo.

Esto les resta eficiencia a la hora de alimentarse, pero les asegura un territorio propio en el cual pueden conseguir alimentos sin obstáculo alguno. Al respecto, los investigadores infieren que estas adaptaciones pueden ser el resultado de una mayor competencia por los recursos.

En este sentido, en lugar de alimentarse eficientemente de las flores, estos colibríes intentan excluir a otras aves de sus zonas de alimentación. Cuando esto ocurre, no importa qué tan eficaz es el proceso de alimentación, pues todos los recursos le pertenecen al espécimen dominante.

Adicionalmente, estas adaptaciones les permiten superar a otros machos que compiten por las hembras, lo que favorece la reproducción. Finalmente, los investigadores se han propuesto continuar los estudios a fin de descubrir otras adaptaciones curiosas en esta especie, además de sus funciones evolutivas.

Referencia: Shifting Paradigms in the Mechanics of Nectar Extraction and Hummingbird Bill Morphology, (2019). https://doi.org/10.1093/iob/oby006