La FCC acaba de aprobar la implementación del proyecto Soli, de Google. Se trata de un sistema basado en gestos que utiliza un radar de amplio espectro para detectar movimientos de las manos.

El equipo de desarrollo de Google, obtuvo la aprobación por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), para implementar un dispositivo de deteccuón de movimientos basado en un sensor de movimiento.

De acuerdo con el ente regulador de Estados Unidos, este lunes se otorgó la aprobación para que la compañía de Mountain View implemente los sensores de movimientos basados en el radar de amplio especto “a niveles de potencia más altos que los permitidos actualmente”.

Los movimientos detectados por el radar, se pueden convertir en comandos para operar el dispositivo móvil con gestos.

Aunque esta tecnología se restringió a varias compañías como Facebook debido a los niveles de alta frecuencia del radar, la FCC decició otorgar la aprobación de su implementación a Google, argumentando que Soli presenta un “potencial mínimo de causar interferencias perjudiciales”, e incluso ha sido autorizado para su uso en aeronaves.

El proyecto Soli fue presentado en 2015 –bajo el liderazgo de Ivan Poupyrev–, y consiste en pequeños radares que permiten reconocer el movimiento de las manos e interpretarlos sin hacer contacto con la superficie. Ahora, tres años después la FCC ha otorgado la aprobación del mismo.

El proyecto Soli está desarrollando un nuevo sensor de interacción con tecnología de radar. El sensor puede rastrear movimientos submilimétricos a alta velocidad y precisión. Se ajusta a un chip, se puede producir a escala y se puede integrar en dispositivos pequeños y objetos cotidianos.

En marzo de 2018, Google solicitó ante la FCC un permiso para operar el radar Soli en frecuencia de 57 a 64 GHz, a niveles de potencia compatibles con los estándares del Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones. Asimismo, la compañía aseguró que este sensor permitiría a los usuarios presionar un botón “invisible” o incluso hacerlo girar al frotar un dedo contra el índice.

A pesar de que estos controles son virtuales, las interacciones se sienten físicas y receptivas.

Por su parte, compañías como Facebook manifestaron en septiembre que la frecuencia de Soli podría interferir con el espectro de frecuencias en otras tecnologías. Sin embargo, ambas compañías (Facebook y Google), acordaron en ese mismo mes que los sensores podrían operar a niveles de energía superiores a los permitidos actualmente sin interferencias.

Sin duda, esta innovación podría contribuir con los usuarios que presenten discapacidad motora, ya que según Google la tecnología no solo podrá integrarse a móviles, sino también computadoras portátiles y hasta vehículos.