En EE.UU, la cifra de muertes a causa de sobredosis de drogas se triplicó entre los años 1999 y 2006, siendo el consumo de opioides el principal protagonista de esta estadística. De hecho, solo en 2018, más de 115 personas fallecieron cada día por sobredosis de opioides, una estadística que deja en evidencia la grave crisis de salud pública que afecta gran parte del país norteamericano.

Ante esta situación, un grupo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon han desarrollado un dispositivo portátil que envía alertas al usuario sobre una posible sobredosis, proporcionándoles tiempo suficiente para revertir esta situación a través de naloxona.

Llamado HopeBand, el sensor activa una luz intermitente, emite un sonido y envía un mensaje de texto al usuario cuando detecta que los niveles de oxígeno en la sangre son peligrosamente bajos. En este sentido, utiliza sensores de ‘oximetría’ que se activan utilizando una luz LED a través de la piel para identificar cómo esta absorbe la luz.

Según los investigadores, el sensor intentará controlar los niveles bajos de oxígeno durante al menos 10 segundos antes de encender la alarma. En este sentido, Rashmi Kalkunte, estudiante de ingeniería informática en Carnegie Mellon, afirmó:

Imagine tener un amigo que siempre está buscando signos de sobredosis; alguien que entienda su patrón de uso y sepa cuándo ponerse en contacto con una persona para obtener ayuda (…) Para eso está diseñado el HopeBand.

Los investigadores no han probado el uso de HopeBand en personas que consumen opioides, pero afirman que las pruebas de laboratorio muestran resultados positivos para su implementación definitiva. En principio, se espera que el dispositivo sea distribuido de manera gratuita a los consumidores de opioides mediante un programa de intercambio, pero la versión comercial de este sensor podría llegar por un precio de US$ 16 a US$ 20.