De acuerdo con un reporte del Wall Street Journal, los reguladores norteamericanos han descubierto más de 90 casos de fraude con criptomonedas en los últimos 2 años.

Si bien es difícil determinar el monto perdido por sus inversionistas, los reguladores a nivel estatal y federal confirmaron que únicamente han podido recuperar 36 millones de dólares, algo que consideran ínfimo. Sin embargo, la anonimidad y universalidad de las criptomonedas ha dificultado el rastreo de fondos.

Los reguladores estatales solo tomaron acciones en 70 casos de criptomonedas el año pasado, a pesar de que ninguna de estas acciones resultó en la devolución de los fondos para los inversionistas.

Entre los fraudes más prominentes se encontró el de BitConnect, actualmente bajo investigación de la SEC y los reguladores estatales. Tras conseguir un valor de mercado aproximado de 2.8 millardos de dólares, la compañía cerró sus operaciones tras una orden de cese y desista.

Por otra parte, a pesar de las acciones de los reguladores, las demandas en contra de los supuestos fraudes con criptomonedas y esquemas Ponzi también han aumentado considerablemente a lo largo del año pasado.

Además, el número de demandas referentes con criptomonedas se triplicó en la primera mitad de este año en comparación con todo el año 2017, de acuerdo con un reporte de la firma de análisis legal Lex Machina.

Para finalizar, en los dos primeros trimestres de 2018 se observó un aumento significativo en el número de casos de valores relacionados con criptomonedas o Bitcoin. Utilizando la funcionalidad de búsqueda de su plataforma, Lex Machina descubrió que los casos relacionados con esta área emergente pasaron de 7 en el último trimestre de 2017 a 22 en el trimestre siguiente y 23 en el posterior.

Evidentemente, la incapacidad de los reguladores por proteger a sus inversionistas ha sido un punto de énfasis para los mismos a lo largo de todo el año, y algo que ha contribuido con el duro golpe que sufrió el mercado.