Una investigación llevada a cabo por The Wall Street Journal (WSJ) ha revelado que cerca del 15 por ciento de las Ofertas Iniciales de Moneda (ICO, por sus siglas en inglés) probablemente incurrieron en acciones fraudulentas, estafas, tergiversación de identidad de los promotores del proyecto o incluso prometieron tasas de retornos poco realistas.

El equipo de investigación del medio estadounidense llegó a esta conclusión realizar un análisis exhaustivo de 3,000 ICOs que aparecían en los sitios web ICOBench.com, ICORating.com y Tokendata.io. Del total analizado, 513 ICOs fueron catalogadas como fraudulentas con base en diversos elementos, como promesas de retornos poco realistas, documentos plagiados e incluso ejecutivos falsos.

El WSJ revela que los usuarios han invertido más de US$ 1,000 millones en las ICOs identificadas como fraudulentas o en ‘alerta de estafa’, pese a que es imposible determinar cuál de ellas llegará a feliz término para los inversionistas.

Para llevar a cabo el estudio, los periodistas del WSJ revisaron las declaraciones de las startups tras estas ICOs y los registros en línea de las transacciones llevas a cabo por dichas entidades. En este sentido, los resultados muestran que varios proyectos fácilmente pueden ser catalogados como estafas por prometer rendimientos garantizados en cada inversión, una práctica que está prohibida actualmente por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) de EE.UU.

El medio explica que a pesar de resultar un negocio con altas probabilidades de fracaso, las inversiones atraen a una gran cantidad de inversionistas a las ICOs, seducidos por la idea de que sus tokens se convertirán en los próximos ‘Bitcoin’ y les generarán abundantes ganancias.

Como hemos podido ver durante los últimos meses, los resultados de la investigación del WSJ no son nada nuevo en el sector de las criptomonedas y blockchain. Sin embargo, sorprende el número creciente de proyectos basados en ICOs que buscan aprovecharse de los inversionistas para robar su dinero.