Mientras dormimos, nuestro cuerpo activa un mecanismo que evita que pongamos en marcha aquello que estamos soñando. Sin embargo, pueden ocurrir casos en los que este mecanismo falla y nuestro sueño resulta perturbado. Incluso, cuando esto ocurre, podemos ponernos violentos mientras dormimos.

Sobre este tema, un estudio reciente ha permitido identificar una serie de factores de riesgo que aumentan las probabilidades de desarrollar este trastorno del sueño. La idea es modificar estos factores a fin de evitar desarrollar un problema como este.

Comportamientos violentos al dormir

El sueño se divide en varias fases. Durante el sueño de movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés), el cerebro envía señales que evitan que los músculos se muevan. De esta manera, a pesar de lo que soñemos, nuestro cuerpo no se mueve.

No obstante, existen trastornos del sueño en los que este mecanismo se ve perturbado. Uno de ellos es el trastorno del comportamiento del sueño REM. Las personas que sufren de este trastorno suelen tener sueños violentos que cumplen en la vida real mientras duermen.

Así, son personas que se despiertan gritando, agitando sus brazos, dando patadas y puñetazos, entre otros comportamientos. Esto puede ocasionar que se hagan daño a sí mismos o a la persona con la que duermen.

Hasta el momento, no es mucho lo que se sabe respecto a este trastorno. Sin embargo, recientemente, un equipo de investigadores ha identificado una serie de factores de riesgo que podrían aumentar las probabilidades de que se desarrolle este problema.

Para ello, los investigadores trabajaron con 30.097 personas, a quienes se les preguntó sobre su estado de salud, su estilo de vida, sus hábitos psicobiológicos, sus comportamientos más frecuentes, su estado psicológico, entre otros temas.

Tomar antidepresivos, fumar y beber alcohol aumentan el riesgo de desarrollar este trastorno

De esta forma, se descubrió que, del total de la muestra, 958 personas podían ser diagnosticadas con este trastorno, lo que representa el 3,2% de los participantes. Adicionalmente, se observó que de las personas con estos síntomas, el 13% sufría de depresión, por lo que tenían más del doble de probabilidades de tomar antidepresivos que las personas sin el trastorno.

En la misma línea, se observó que estas personas tenían más del doble de probabilidades de tener trastorno de estrés postraumático y otros trastornos de índole psicológico. Por su parte, se descubrió que los hombres tenían más probabilidades de desarrollar estos síntomas que las mujeres. De hecho, el 59% de los participantes con el trastorno eran hombres.

Asimismo, los participantes con dichos síntomas tenían un 25% más de probabilidades de consumir considerables cantidades de alcohol, además de consumir cigarrillos. Por último, el nivel educativo y el estatus socioeconómico se mostraron como importantes factores de riesgo. En este caso, las personas con el trastorno tenían menores grados académicos y niveles económicos más bajos.

Aún estamos lejos de explicar definitivamente este trastorno

Los trastornos del sueño predisponen el desarrollo de enfermedades neurodegenerativos.

En resumen, se encontró que tomar antidepresivos, sufrir de trastornos psicológicos, consumir alcohol, fumar cigarrillos, entre otros, se corresponden con factores de riesgo que predisponen a las personas a desarrollar trastornos del sueño como el mencionado anteriormente.

Sin embargo, debemos tener presente que estos factores no son causales, sino que influyen en las probabilidades de desarrollar dichos síntomas. Esto es de suma importancia teniendo en cuenta que los trastornos del sueño predisponen al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.

Finalmente, los investigadores sugieren nuevas investigaciones a fin de comprender los mecanismos neuronales que explican este trastorno. A futuro, se esperan desarrollar tratamientos que permitan prevenir consecuencias negativas para la salud.

Referencia: Risk factors for possible REM sleep behavior disorder. A CLSA population-based cohort study, (2018). https://doi.org/10.1212/WNL.0000000000006849