Los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Missouri en Estados Unidos, revelaron que los huesos de niños nacidos en el siglo más reciente alcanzan la madurez más pronto de lo que lo hacían los niños de hace 100 años.

Más allá de las tradicionales marcas crecimiento en la pared, el hallazgo tiene implicaciones para los tratamientos de escoliosis y discrepancia en la longitud de las piernas, entre otros, porque los médicos utilizan estándares basados ​​en niños nacidos a principios del siglo pasado para analizar el crecimiento que le queda a un niño de la actualidad.

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Crecimiento óseo

Para el estudio, el equipo de investigación evaluó las radiografías de los huesos de las manos y las muñecas de más de 1.000 niños nacidos entre los años 1915 y 2006, para determinar el momento preciso del comienzo y el final de un proceso de desarrollo denominado fusión epifisaria.

La Dra. Dana Duren utiliza un modelo para explicar el proceso de fusión epifisaria, el cual marca la maduración del hueso.

Muchos de los huesos que conforman el esqueleto son los llamados huesos largos, los cuales se distinguen por tener tres secciones distintas: la parte media, denominada diáfisis, los extremos ensanchados, llamados metáfisis, y la epífisis, que es la tapa terminal del hueso y donde se produce el crecimiento.

La doctora Dana Duren, directora del Instituto de investigación en el Instituto Ortopédico de la Universidad de Missouri y autora principal del estudio, explicó:

“Nos centramos en la fusión epifisaria porque señala el final del crecimiento del hueso. Este proceso comienza cuando la placa de crecimiento, que es cartílago en el extremo del hueso, comienza a conectar la epífisis al resto del hueso a través de pequeñas calcificaciones. Eventualmente, la placa de crecimiento se calcifica completamente y se adhiere, o se fusiona, al hueso. Cuando se completa la fusión, también lo hace el crecimiento de ese hueso”.

Una vez fusionada la epífisis, el hueso ya no puede crecer. Entonces, los investigadores analizaron las radiografías de las manos y las muñecas de los niños para determinar cuánto tiempo le llevo al cartílago que forma la placa de crecimiento ser un hueso sólido.

Maduración temprana

Al analizar los datos, los investigadores encontraron que, gradualmente, la epífisis comenzó a fusionarse cada vez antes. Y eso fue cierto tanto para niños como para niñas, casi 10 meses en las niñas y casi siete meses en los niños.

Los investigadores evaluaron las radiografías de los huesos de las manos y las muñecas de más de 1.000 niños nacidos entre los años 1915 y 2006.

Los investigadores no están seguros de por qué los huesos están madurando gradualmente antes, aunque creen que los culpables de esta maduración ósea temprana pueden ser las hormonas en las dietas modernas.

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La evidencia de una maduración ósea más temprana no debería ser motivo de alarma, puntualizaron los autores del estudio. Todos los niños que formaron parte de la investigación estaban sanos y no experimentaron ningún efecto perjudicial.

Ahora, los médicos y los padres simplemente deben ser conscientes de que los niños se están desarrollando un poco antes, incluidos sus esqueletos.

Referencia: Early Maturity as the New Normal: A Century-long Study of Bone Age. Clinical Orthopaedics and Related Research, 2018. https://doi.org/10.1097/CORR.0000000000000446

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