La sonda espacial New Horizons de la NASA continúa su recorrido hacia la Ultima Thule, el objeto más lejano de nuestro Sistema Solar. El plan inicial es realizar un sobrevuelo alrededor de este objeto misterioso del Cinturón de Kuiper el día de año nuevo.

Mientras la nave se aproxima a su objetivo, las observaciones de los últimos tres meses han revelado el primer misterio de la misión. En concreto, las imágenes fueron capturadas con el objetivo de medir el brillo del objeto lejano y su variación a medida que gira, sin embargo, también han servido para ofrecer nuevos detalles sobre su forma, que se creía era alargada o incluso se hablaba de dos objetos.

Según Alan Stern, investigador principal del New Horizons, no se han detectado las pulsaciones repetidas en el brillo de las imágenes de la Ultima Thule, tal y como esperaban observar de un objeto giratorio de esas características. La variación constante de la intensidad del brillo en cada rotación de la Ultima produce lo que los expertos llaman una ‘curva de luz’. En este sentido, Stern dijo:

Es realmente un rompecabezas (…) lamo a este primer rompecabezas de Ultima: ¿por qué tiene una curva de luz tan pequeña que ni siquiera podemos detectarla? Espero que las imágenes detalladas del sobrevuelo vengan pronto para darnos muchos más misterios, pero no esperaba esto, no tan pronto.

Para responder la interrogante de Stern en torno a la curva de luz pequeña en la Ultima Thule, el equipo de investigación de New Horizons tiene dos ideas diferentes. Marc Buie, un científico de la NASA que participa en la misión, afirmó:

Es posible que el polo de rotación de Ultima esté orientado hacia la nave espacial o cerca de ella (…) Esa explicación es natural, pero requiere la circunstancia especial de una orientación particular de la Ultima.

Por su parte, Mark Showalter, del Instituto SETI, afirmó que el objeto misterioso puede estar rodeado de una nube de polvo que genera oscuridad en su curva de luz, de la misma forma en que el coma de una corneta supera la iluminación reflejada por su núcleo principal. Esta explicación solo es posible si la Ultima necesita una fuente de calor para generar la curva de luz, lo que es improbable, dada su lejanía de la luz del Sol.

También Anne Verbiscer, científica de la misión, afirmó que una de las explicaciones más extrañas tiene que ver con el hecho de que la Ultima esté rodeada de muchas lunas pequeñas, cada una de las cuales tendría su propia curva de luz que a su vez generarían la curva de la Ultima.

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