No solo Google recurre a prácticas poco éticas para que sus usuarios utilicen sus productos, en este caso ha sido Microsoft la que ha obligado –y castigado a aquellos que no cumplen– a los clientes de Outlook para que utilicen la aplicación móvil, argumentando que su rendimiento es mucho mejor que otros programas de terceros.

Varios usuarios han denunciado que la compañía les ha impuesto la aplicación del servicio de correo electrónico una vez que detectan que ingresan su cuenta Outlook en un dispositivo web. Microsoft envía el siguiente mensaje a este tipo de usuarios:

“Microsoft recomienda Outlook para ios

Te has conectado a Outlook.com a través de un nuevo iPhone o iPad y antes de que tu correo electrónico comience a sincronizarse, queremos asegurarnos de que entiendas las diferencias entre la aplicación integrada y utilizar Outlook para ios.

(…)

Si no ejecutas ninguna acción, tu email se sincronizará automáticamente en este dispositivo en unas pocas horas.”

A pesar de las líneas finales del mensaje, Microsoft parece bloquear la sincronización del usuario si no selecciona la aplicación de Outlook, al menos eso sostiene un usuario en Twitter llamado Ben Newcombe.

No solamente se bloquea la sincroniza por un tiempo a modo retaliación, sino que si se utiliza un servicio de terceros para correo, Microsoft limita las funciones para obligar a sus usuarios a descargar la aplicación para disfrutar de todas las funciones.

No le funcionó a Google

Google ha utilizado todo tipo de prácticas para obligar a los usuarios que utilicen dispositivos Android a trabajar con toda la suite de la compañía. Si bien esto pudo funcionar por algunos años, los reguladores no veían esta práctica con buenos ojos, por considerarlas monopolizadoras.

El 2018 ha sido un año especialmente retador para este modelo de Google, pues ha tenido que pagar multas millonarias impuestas por la Unión Europea y ahora a punto de enfrentar una investigación en Estados Unidos por la comisión anti-monopolio.

Si Microsoft no corrige este tipo de prácticas, podría verse en el espejo de Google y en unos años enfrentar las mismas polémicas.