La contaminación del aire es un tema serio en el mundo moderno. Al respecto, diversas investigaciones sugieren que la contaminación del aire podría incrementar los riesgos de desarrollar cáncer y otras enfermedades peligrosas.

Se supone que nuestro hogar debería ser un refugio seguro de estos niveles de contaminación. No obstante, se ha demostrado que los espacios cerrados contienen aire mucho más contaminado que el que se encuentra en el exterior.

Bajo esta premisa, un equipo de investigadores ha usado ADN de conejo para modificar genéticamente una planta, logrando que purifique el aire de forma eficiente. Teóricamente, al colocar esta planta en nuestros hogares, podríamos estar seguros de estar respirando aire limpio.

Añaden genes de conejo a una planta para aumentar su potencial de purificación del aire contra la contaminación

Al estar en nuestros hogares, nos sentimos tranquilos de estar en un lugar seguro. En este sentido, se supone que nuestro hogar es un espacio libre de los peligrosos contaminantes que se encuentran en el exterior.

Sin embargo, diversas investigaciones han demostrado que el aire de espacios cerrados, como el de la casa y la oficina, está altamente cargado de sustancias contaminantes. Esto nos expone a peligrosos carcinógenos que podrían tener peligrosas consecuencias para la salud.

Entre los contaminantes que afecta el aire de los espacios cerrados se pueden encontrar compuestos orgánicos volátiles, como el formaldehído, el benceno y el cloroformo. Todos estos químicos provienen de productos de uso común empleados para la limpieza y otras actividades cotidianas.

Técnicamente, las plantas domésticas tienen el potencial de purificar el aire, eliminando las toxinas. Sin embargo, su capacidad es limitada. Se estima que se necesitan más de 20 plantas para eliminar los niveles normales de formaldehído en una habitación típica.

Teniendo esto en cuenta, un equipo de investigadores se propuso modificar genéticamente una planta doméstica común con el objetivo de aumentar su capacidad de purificación del aire.

La eficacia de las plantas modificadas genéticamente es comparable a la de los filtros comerciales

Las plantas domésticas podrían protegernos contra la contaminación que afecta el aire de nuestros hogares.

A fin de mejorar el potencial de desintoxicación del aire de una planta de interiores común, los investigadores usaron herramientas de modificación genética para añadirle un gen proveniente de conejos. Específicamente, se añadió un gen llamado CYP2E1 en una planta conocida como la Hiedra Photos, cuyo nombre científico es Epipremnum aureum.

Este gen tiene la función de codificar el citocromo P450 2E1, una enzima encargada de descomponer varios compuestos orgánicos volátiles como los que contaminan nuestros hogares. Así, para probar su eficacia, los investigadores introdujeron el gen y expusieron a las plantas a sustancias tóxicas comunes.

En particular, colocaron las plantas en crecimiento en habitaciones inundadas de benceno o gas cloroformo. Posteriormente, luego de tres días, se observó que las concentraciones de estas sustancias habían disminuido significativamente.

Aún más, ocho días después del experimento, el cloroformo alcanzó niveles apenas detectables. En contraposición a esto, los niveles de estas sustancias en habitaciones donde no se habían colocado plantas modificadas genéticamente se mantuvieron similares a lo largo de todo el estudio.

Por tanto, los investigadores concluyen que estas plantas podrían funcionar como un biofiltro contra la contaminación de nuestros hogares. De hecho, se plantea que la eficacia de esta planta para purificar el aire es comparable con la de los filtros comerciales.

Referencia: Greatly Enhanced Removal of Volatile Organic Carcinogens by a Genetically Modified Houseplant, Pothos Ivy (Epipremnum aureum) Expressing the Mammalian Cytochrome P450 2e1 Gene, (2018). https://www.doi.org/10.1021/acs.est.8b04811