La enfermedad de Huntington es un trastorno neurodegenerativo autosómico, fatal y dominante, caracterizado por una degeneración progresiva de las funciones cognitivas y motoras.

Aunque en la actualidad no hay manera de ralentizar o modificar la progresión de esta enfermedad, los resultados de una reciente investigación ofrecen una imagen más clara de lo que sucede en los cerebros de las personas con la enfermedad, y establece un camino potencial para el desarrollo de un tratamiento.

El verdadero desencadenante

La enfermedad de Huntington es una enfermedad neurodegenerativa hereditaria y mortal inducida por la pérdida de neuronas espinosas medias, una célula nerviosa en el cerebro que desempeña un papel fundamental en el control motor.

Una disfunción de las células gliales podría ser el verdadero desencadenante de la enfermedad de Huntington.

A medida que la enfermedad avanza con el tiempo y mueren más células, las personas que la padecen experimenta movimientos involuntarios, problemas de coordinación y deterioro cognitivo, depresión y, con frecuencia, psicosis.

Si bien los síntomas de la enfermedad son el resultado de la pérdida de las neuronas motoras, el nuevo estudio se suma a la creciente evidencia de que una disfunción en la glía, las células de soporte primario del cerebro, puede ser el verdadero desencadenante de la enfermedad.

Las células gliales incluyen oligodendrocitos, que producen el suministro cerebral de mielina, una sustancia aislante que media la comunicación entre las células nerviosas, y los astrocitos, que apoyan la función de las neuronas y mantienen el equilibrio químico necesario para que las células nerviosas se comuniquen.

Estudios clínicos anteriores han dado a entender el papel de las células gliales en la enfermedad. Las imágenes de resonancia magnética de pacientes con Huntington han mostrado pérdida de mielina y materia blanca en el cerebro mucho antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad.

Reprogramando células madre

Para el estudio, los investigadores utilizaron células madre embrionarias de individuos con la mutación de la enfermedad de Huntington y las reprogramaron para que se convirtieran en progenitores gliales, la célula madre que da origen a los astrocitos y oligodendrocitos.

Las personas que padecen la enfermedad de Huntington experimentan movimientos involuntarios, problemas de coordinación y deterioro cognitivo, entre otros síntomas.

Los investigadores probaron este enfoque en ratones con la mutación de Huntington y encontraron que la expresión forzada de los genes restauraba la mielinización en el cerebro de los animales.

En complemento, usando células derivadas de individuos con la mutación de Huntington, los investigadores pudieron identificar una serie de errores que impedían la transcripción de la información genética.

Estos errores de transcripción impidieron que las células progenitoras se convirtieran en oligodendrocitos y astrocitos.

Los resultados de la investigación sugieren que los vectores virales o las técnicas de edición de genes como CRISPR, podrían ser herramientas capaces de activar la transcripción de estos genes gliales deficientes.

Los autores del estudio señalan que los resultados de la investigación validan los hallazgos anteriores que colocaban la disfunción de las células gliales en el centro de la enfermedad, y dan más fuerza a la idea de que reemplazar estas células enfermas por otras sanas, puede ser la forma más directa de detener la progresión de la mortal enfermedad.

Referencia: Human ESC-Derived Chimeric Mouse Models of Huntington’s Disease Reveal Cell-Intrinsic Defects in Glial Progenitor Cell Differentiation. Cell Stem Cell, 2018. https://doi.org/10.1016/j.stem.2018.11.010