La tecnología existe para acercarnos más y para llevar insumos a espacios recónditos a los que normalmente no hay acceso por tierra. En este caso, ha sido en la isla de Vanuatu, donde un bebé de un mes ha sido vacunado por primera vez gracias un cargamento entregado por un dron. Según cifras de UNICEF, 1 de cada 5 niños no están completamente inmunizado por la falta de vacunas, consecuencia del difícil acceso al área.

En alianza con UNICEF, el Ministerio de Salud de Vanuatu ha iniciado un ambicioso proyecto con el que pretende vacunar a la población de la isla del Pacífico. Además del pequeño Joy Nowai, 13 niños y cinco embarazadas también recibieron vacunas de las que entregó el dron. El caso de Joy es emblemático, pues no es el único en vivir en una pequeña comunidad rural que carece de centros de salud y electricidad, al que además solo se puede llegar por barco.

Una esperanza que levanta vuelo

Mientras que millones de niños no reciben sus respectivas vacunas por problemas de acceso, al otro lado del mundo, los escépticos no los vacunan deliberadamente por considerar que representa un riesgo para la salud. Pero la verdad es que el proceso de vacunación es necesario para todos los niños. En países de tercer mundo este mandato resulta especialmente difícil por la falta de insumos.

Es por ello que hoy UNICEF y el Ministerio de Salud de Vanuatu celebran el acontecimiento, considerándolo como “un gran paso para la salud global”. La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore, expresó al respecto que la tecnología es un gran apoyo para romper las barreras del acceso a la salud. Específicamente acotó:

“Con el mundo luchando por inmunizar la mayor cantidad de niños, la tecnología de los drones pueden cambiar el juego por ser el puente en esa última milla para alcanzar a cada niño”.

La dificultad de transportar vacunas

El transporte de las vacunas es sumamente delicado, pues requiere de ciertos protocolos para mantenerlas seguras. Principalmente, el elemento que determina una distribución óptima es la temperatura. Además, estos protocolos dificultan aún más que comunidades rurales y lejanas tengan acceso a las vacunas.

Por ejemplo, según destaca UNICEF en su comunicado, “el clima cálido de lugares como Vanuatu, el cual está compuesto por más de 80 islas montañosas, con 1.300 kilómetros de caminos limitados, hace que sea una locación difícil para la distribución de vacunas”.

Al respecto, Miriam Nampil, la enfermera que vacunó al pequeño Joy y demás miembros de la comunidad, expresó:

“Es extremadamente difícil transportar cajas de hielo para mantener las vacunas frías mientras atraviesas ríos, montañas bajo la lluvia y camino rocoso. Me he apoyado en los barcos, pero los cancelan frecuentemente por mal tiempo (…) Ahora, con estos drones, esperamos alcanzar muchos más niños en los lugares más remotos del mundo”.

Por último, para Fore, este acontecimiento no es solo un potencial para los niños de Vanuatu, sino también para “miles de niños que no tienen sus vacunas a nivel mundial”.